domingo, 23 de marzo de 2025

¿Correr daña las rodillas? La ciencia desmonta un mito persistente

 ¿Correr daña las rodillas? La ciencia desmonta un mito persistente



Durante años, la creencia de que correr es perjudicial para las rodillas se ha mantenido con fuerza entre deportistas aficionados y profesionales por igual. El temor a desarrollar dolencias crónicas o una eventual osteoartritis ha llevado a muchos a evitar este ejercicio.


Sin embargo, la evidencia científica reciente revela una realidad muy distinta: correr no solo no daña las articulaciones, sino que puede contribuir activamente a su fortalecimiento, siempre y cuando se practique de forma adecuada.


Salir a correr, ya sea en exteriores o en caminadora, es una de las formas más accesibles y eficaces de mantenerse en forma. Los beneficios físicos son ampliamente conocidos: aumento de la resistencia cardiovascular, fortalecimiento muscular, reducción del riesgo de enfermedades cronicas particularmente las cardíacas— y mejora en la densidad ósea.


A nivel metabólico, correr también favorece la quema de calorías, lo que lo convierte en un aliado importante para el control del peso.


En el plano mental, los beneficios no son menores. Correr ayuda a liberar el estrés acumulado, promueve un mejor descanso nocturno y contribuye a un envejecimiento más funcional.

La actividad física regular también ha demostrado efectos positivos sobre el estado cognitivo, ayudando a preservar la agilidad mental con el paso del tiempo.

Ciencia vs. mito: lo que realmente ocurre en las rodillas



A pesar de su popularidad, correr ha sido durante mucho tiempo objeto de críticas por su supuesto efecto nocivo sobre las rodillas. La existencia de afecciones como la “rodilla del corredor” ha alimentado este mito, aunque estudios recientes desmienten la relación directa entre la práctica de este deporte y el deterioro articular.

Según Northwestern Medicine, correr de forma regular puede tener un impacto positivo en las articulaciones, al punto de protegerlas del desarrollo de osteoartritis en etapas avanzadas de la vida

Esta afirmación se basa en investigaciones que muestran que la actividad fortalece las estructuras alrededor de la articulación, mejorando su estabilidad y funcionalidad.

Por su parte, NBC News destaca que correr estimula la producción de líquido sinovial, una sustancia viscosa que actúa como lubricante natural dentro de las articulaciones.

Además, fortalece la musculatura circundante, lo que contribuye a un mejor soporte y alineación del cuerpo durante el movimiento.

El dolor no debe ignorarse

Aunque la evidencia favorece la práctica de correr, es fundamental reconocer que no todos los cuerpos reaccionan igual. La presencia de dolor durante o después de una sesión de running no debe ser ignorada. 

Especialistas recomiendan prestar atención a las señales del cuerpo para identificar posibles lesiones incipientes o desequilibrios musculares.

La intervención temprana es clave. Abordar el dolor a tiempo no solo evita que se convierta en un problema crónico, sino que también facilita una recuperación más rápida y efectiva.

Claves para proteger las rodillas al correr

Para maximizar los beneficios de correr y minimizar los riesgos de lesión, los expertos sugieren una serie de buenas prácticas:

  • Calentamiento previo: Realizar de 5 a 10 minutos de calentamiento antes de correr ayuda a reducir la tensión muscular y preparar el cuerpo para el esfuerzo.
  • Estiramientos posteriores: Al finalizar, es recomendable estirar los principales grupos musculares implicados —muslos, caderas, pies— para favorecer la recuperación.
  • Uso del calzado adecuado: Elegir unos tenis apropiados puede marcar la diferencia. El calzado correcto proporciona soporte al pie y al tobillo, lo que repercute en una menor carga para las rodillas.
  • Entrenamiento de fuerza: Alternar las sesiones de carrera con ejercicios de fuerza mejora la condición muscular general y contribuye a prevenir desequilibrios que puedan provocar lesiones. Fortalecer el core es especialmente importante.
  • Variedad en el ejercicio cardiovascular: Correr todos los días no es recomendable, especialmente para personas con predisposición a lesiones. Incluir otras actividades como bicicleta, natación o elíptica puede ofrecer un descanso necesario para las articulaciones.
  • Hidratación adecuada: Mantenerse bien hidratado es esencial para el correcto funcionamiento muscular y articular.
  • Respeto por los días de descanso: El cuerpo necesita tiempo para recuperarse. Saltarse los días de descanso puede llevar al sobreesfuerzo y aumentar el riesgo de lesiones.


Lejos de ser el enemigo de las rodillas, correr puede ser uno de sus mayores aliados, siempre y cuando se practique de manera informada y consciente. La ciencia ha dejado claro que los mitos deben ceder ante la evidencia: correr fortalece, no destruye.


Por tanto, quienes deseen incluir esta actividad en su rutina pueden hacerlo con confianza, tomando las precauciones necesarias para proteger su cuerpo a largo plazo.

¿Cómo las células deciden sobrevivir?: un estudio reveló lo que se sabía sobre su competencia

 ¿Cómo las células deciden sobrevivir?: un estudio reveló lo que se sabía sobre su competencia



Las células dentro de un tejido no solo conviven, sino que luchan activamente entre sí. Este proceso, conocido como competencia celular, es crucial para la eliminación de aquellas que están dañadas, envejecidas o son ineficaces, lo que asegura el mantenimiento y lafuncionalidad de los órganos.

Durante mucho tiempo, los expertos pensaban que este mecanismo era regulado únicamente por señales bioquímicas que determinaban qué células sobrevivían y cuáles eran eliminadas. Sin embargo, un reciente estudio reveló que las fuerzas mecánicas que ejercen entre sí juegan un papel determinante, lo que desafía la visión tradicional de la biología celular.

Este hallazgo fue publicado en la revista Nature Materials por un equipo internacional de investigadores. A través de experimentos en muestras ex vivo (fuera del cuerpo) y modelos computacionales, los científicos lograron


demostrar que las células con mayor capacidad paratransmitir fuerzas a sus vecinas tienen una ventaja competitiva y logran imponerse en la dinámica de los tejidos.


La transmisión de fuerzas como regulador de la competencia celular

Los expertos identificaron que la competencia no solo ocurre a nivel bioquímico, sino que está directamente influenciada por la transmisión de fuerzas mecánicas. Tradicionalmente, se pensaba que las células “ganadoras” eliminaban a las “perdedoras” al aplicar compresión y expulsándolas de los tejidos. Sin embargo, este estudio demostró que no es ese proceso lo que define el destino celular, sino que es la aptitud que tienen para transferir eficientemente las tensiones que experimentan.



La clave reside en la adhesión intercelular, mediada por la proteína E-cadherina, la cual es fundamental de las uniones en epitelios. Los científicos notaron que las células con una mayor expresión de este componente lograban distribuir mejor las tensiones mecánicas, lo que evitaba la acumulación de estrés localizado y, por ende, reducía su probabilidad de ser expulsadas. “Gracias a nuestros estudios, pudimos identificar la capacidad de transmisión de fuerza como el principal regulador del resultado de la competencia celular”, explicó Andreas Schoenit, autor principal del análisis.

Además, la investigación reveló que la eliminación celular ocurre principalmente en los límites entre diferentes poblaciones celulares, donde las fluctuaciones de estrés mecánico son más pronunciadas. Los expertos observaron que las células con menor adhesión intercelular y menor disposición para transferir tensiones eran desplazadas con mayor facilidad en estos límites tisulares, caracterizados por una actividad intensa.

Mecanismos físicos de eliminación celular

Uno de los hallazgos más sorprendentes fue que las células eliminadas no necesariamente estaban bajo compresión, como sugerían modelos previos. En cambio, las “perdedoras” experimentaban fuertes tensiones antes de ser expulsadas. Para comprobar esto, los científicos realizaron mediciones directas de las tensiones en los tejidos mediante microscopía de inversión bayesiana del estrés (BISM).

Los resultados mostraron que, en las regiones donde se producía la competencia, las células erradicadas no eran las más comprimidas, sino aquellas que no lograban disipar adecuadamente las fuerzas que recibían. “Nos sorprendió descubrir que las células comprimidas no se eliminaban sistemáticamente”, señaló Benoît Ladoux, líder del equipo en el Max-Planck-Zentrum.

Además, los investigadores desarrollaron modelos computacionales en los que simularon el comportamiento de células con diferentes niveles de adhesión intercelular. Estos confirmaron que las que contaban con menor E-cadherina sufrían un aumento localizado en las fluctuaciones de tensión, lo que conducía a su eliminación. De este modo, el estudio desafía la noción previa de que la competencia se basa en la compresión y sugiere que, en realidad, son las oscilaciones de estrés y la incapacidad de transmitir fuerzas las que determinan qué células sobreviven y cuáles son erradicadas.



Implicaciones en la biología del cáncer y otras patologías

Los descubrimientos de este estudio tienen importantes implicaciones en la comprensión de diversas enfermedades, especialmente en el cáncer. En el cáncer de mama metaplásico, los tumores pueden estar compuestos por distintos tipos de células con diferentes niveles de adhesión intercelular.

En las muestras analizadas, se observó que las células epiteliales con presencia de E-cadherina, que conservan una fuerte cohesión entre ellas, se expandían dentro del tejido, mientras que las mesenquimales que no contaban con este componente y, por ende, tenían menor adhesión, eran progresivamente desplazadas. Esto sugiere que, dentro del tumor, la competencia no se basa únicamente en la proliferación, sino también en la aptitud de cada subpoblación para resistir la eliminación mecánica.

Según los expertos, las diferencias en la adhesión intercelular pueden influir en la dinámica de las poblaciones celulares dentro del tumor, lo que podría ser relevante para comprender cómo ciertos tipos de células llegan a dominar en determinados contextos tumorales.

Más allá del cáncer, la competencia celular mecánica podría estar implicada en otros procesos biológicos. “Dado que la competencia celular es un mecanismo fundamental para mantener la salud tisular, este descubrimiento podría tener implicaciones en muchos procesos biológicos vitales, incluida la morfogénesis, la inflamación aguda e incluso el cáncer”, concluyó Schoenit.

Esta investigación redefine el concepto de competencia celular al demostrar que la capacidad de transmisión de fuerzas es clave en la regulación del tejido. Esta nueva perspectiva podría guiar futuros análisis sobre la progresión tumoral y otros procesos fisiológicos que dependen de la mecánica de las células.

La planta poco conocida que florece durante todo el año: se adapta a todas las casas y vence a la sequía

 La planta poco conocida que florece durante todo el año: se adapta a todas las casas y vence a la sequía




Tener un jardín florido todo el año no es una tarea fácil, menos aún en invierno cuando la mayoría de plantas pierden sus hojas, incluso sus flores y su crecimiento generalmente se detiene. No obstante, hay algunas plantas que se mantienen floridas todo el año.

Una de ellas es la Lantana, una planta que florece todo el año y que además no requiere demasiados cuidados ni necesidades, ya que incluso soporta las bajas temperaturas del invierno.

Tal y como recogen en el medio francés, l’internauter  se trata de un "arbusto originario de las regiones tropicales de América y África que no pasa desapercibido", pero que todavía es bastante desconocido en Europa. 


Destacan sus hojas verde intenso y susflores con tonos brillantes que van del amarillo al naranja, rosa y morado,además entremezclando en cada flor varias tonalidades dando lugar a todo un arcoíris de color.

Según apuntan en el citado medio, esta planta tolera varios tipos de suelo y además destacan que "es resistente tanto a la sequía como a las temperaturas extremas" incluso a heladas.

Sus llamativos colores "atraen a muchos polinizadores como mariposas y abejas, contribuyendo así a la biodiversidad local". Su adaptabilidad permite también que se pueda cultivar en parterres, macetas o como seto de flor en un jardín. 

Sin embargo, si va a convivir con otras plantas, se pide que se controle su extensión ya que se desarrolla muy rápidamente y puede resultar invasiva para otras especies que se sitúen cerca de ella.

Científicos japoneses logran avances en lesiones medulares con un tratamiento de células madres

 Científicos japoneses logran avances en lesiones medulares con un tratamiento de células madres 



Un tratamiento pionero con células madre ayudó a mejorar la función motora de dos de cuatro pacientes con lesiones de la médula espinal en el primer estudio clínico de este tipo, anunciaron los científicos japoneses que lo llevaron a cabo 


En la actualidad no existe ningún tratamiento eficaz para la parálisis causada por lesiones graves de la médula espinal.


Los investigadores de la Universidad Keio de Tokio realizaron su estudio con células madre pluripotentes inducidas (iPS).


Las células iPS, creadas a partir de células adultas, se reprograman genéticamente para multiplicarse en cualquier tipo de célula, dependiendo del lugar del cuerpo donde se trasplanten.

La universidad japonesa afirmó el viernes que la función motora de dos pacientes mejoró tras un trasplante de dos millones de células iPS en su médula espinal.


"Hemos podido obtener resultados para el primer tratamiento mundial de la médula espinal con células iPS", declaró a la cadena pública NHK Hideyuki Okano, profesor de Keio a cargo de la investigación clínica.

El principal objetivo de este estudio clínicoera confirmar la seguridad de este método de tratamiento.


Uno de los dos pacientes trasplantados, un anciano herido en un accidente, es ahora capaz de mantenerse en pie sin apoyo y está entrenándose para caminar, informó NHK.

La Universidad de Keio recibió la autorización de las autoridades japonesas en 2019 para esta investigación pionera, que se retrasó debido a la pandemia de covid-19.


Los detalles de los pacientes se han mantenido confidenciales, pero el equipo médico se está centrando en personas con lesiones medulares muy recientes, de entre 14 a 28 días antes de la operación.

Lo nunca visto: observan las mitocondrias con tanta resolución que ahora entendemos cómo generan energía con eficiencia

 Lo nunca visto: observan las mitocondrias con tanta resolución que ahora entendemos cómo generan energía con eficiencia



¿alguna vez te has preguntado cómo producen exactamente esa energía? Hasta ahora, incluso la ciencia tenía solo piezas sueltas del rompecabezas. Lo sabíamos en teoría, pero no habíamos logrado verlo con claridad total dentro de una célula viva. Eso ha cambiado.


Un grupo de científicos del Biozentrum de la Universidad de Basilea ha conseguido algo extraordinario: observar con un nivel de detalle sin precedentes la estructura de los complejos mitocondriales responsables de producir energía. Gracias a una técnica de imagen revolucionaria, han capturado las primeras imágenes en 3D y alta resolución de estos sistemas funcionando en su entorno natural. Lo que han encontrado no solo es fascinante a nivel visual, sino que revela pistas cruciales sobre por qué nuestras células son tan eficientes generando energía.

Así es como producen energía las mitocondrias

Las mitocondrias tienen una tarea fundamental: generar ATP, la molécula que suministra energía a todas las funciones celulares. Para hacerlo, utilizan una serie de proteínas especializadas llamadas complejos respiratorios. Estos complejos actúan como estaciones de paso: reciben electrones, bombean protones y crean una diferencia de concentración que impulsa la producción de ATP.

Lo realmente interesante es que estos complejos no están aislados, sino que se organizan formando supercomplejos conocidos como respirasomas. La existencia de estas estructuras ya se había sugerido en estudios previos, pero hasta ahora, solo se habían observado en laboratorios tras extraer y purificar las mitocondrias, lo que alteraba su estado natural.



Gracias a la criotomografía electrónica, el equipo liderado por Florent Waltz y Ben Engel ha podido observar estos supercomplejos directamente en células vivas de la alga Chlamydomonas reinhardtii. Así han comprobado que los complejos I, III y IV se ensamblan formando un único tipo de respirasoma con una estructura repetida y sorprendentemente organizada: dos monómeros de complejo I, cuatro de complejo III y seis de complejo IV (I₂ III₄ IV₆).

Una técnica de imagen que cambia las reglas del juego

Para lograr esta hazaña, los investigadores usaron una técnica que parece sacada de ciencia ficción: la criotomografía electrónica con haces de iones enfocados. En palabras sencillas, congelan células vivas tan rápido que el agua no se cristaliza, y luego usan un microscopio electrónico para observar finísimas secciones tridimensionales de sus estructuras internas.

Este proceso permitió visualizar el interior de las mitocondrias con una resolución de hasta 5,4 angstroms, lo suficientemente alta para distinguir la posición de proteínas individuales. Como explican en el estudio, “el análisis de la estructura del respirasoma nos permitió determinar que está compuesto por dos monómeros del complejo I, dos dímeros del complejo III y seis monómeros del complejo IV”.

Este nivel de detalle no solo es impresionante visualmente. Es clave para entender cómo los electrones y protones fluyen entre los complejos, cómo se transfiere la energía y cómo se organiza el espacio dentro de las mitocondrias para que nada se desperdicie.




Una arquitectura energética eficiente y precisa

El descubrimiento de este respirasoma específico en Chlamydomonas revela un diseño molecular muy eficiente. Los supercomplejos están alineados de manera que optimizan el flujo de electrones y protones, y esto probablemente ayuda a reducir la pérdida de energía y prevenir la formación de radicales libres dañinos.

Según los investigadores, “esta arquitectura podría hacer que la producción de ATP sea más eficiente, optimizar el flujo de electrones y minimizar la pérdida de energía” . Y lo más interesante: parece que estas estructuras no están allí solo por eficiencia, sino también por estabilidad y organización. El complejo I, por ejemplo, no se observa nunca de forma aislada en el estudio, lo que sugiere que se ensamblan directamente como parte del supercomplejo.

Además, han encontrado que las proteínas respiratorias están segregadas en diferentes dominios de la membrana interna mitocondrial, mientras que las ATP sintasas (las verdaderas fábricas de ATP) se agrupan en las puntas de las crestas mitocondriales. Esto crea un paisaje molecular donde la topografía física favorece la producción de energía.



Saber cómo están organizados estos supercomplejos in situ es mucho más que una curiosidad estructural. Puede tener implicaciones profundas en medicina y biotecnología. Muchas enfermedades están relacionadas con el mal funcionamiento mitocondrial, y uno de los desafíos ha sido entender qué exactamente falla a nivel de organización interna.

El hecho de que ahora se pueda observar la arquitectura funcional de la mitocondria en su entorno natural abre la puerta a nuevas estrategias terapéuticas. Por ejemplo, modular la formación de supercomplejos podría convertirse en una vía para restaurar la eficiencia energética en células enfermas, o para prevenir el exceso de especies reactivas de oxígeno que dañan el ADN.

Por otro lado, en biotecnología, entender cómo estos supercomplejos logran una eficiencia casi perfecta podría inspirar nuevos diseños en sistemas artificiales de generación de energía o en bioprocesos industriales que imiten esta organización.

¿Es este respirasoma único o parte de un catálogo más amplio?

Uno de los hallazgos más intrigantes del estudio es que la estructura observada en Chlamydomonas es distinta de las que se han descrito en animales, plantas o levaduras.En el artículo se afirma claramente que “el respirasoma I₂ III₄ IV₆ tiene una organización distinta de los complejos respiratorios descritos previamente en otros organismos”.

Esto sugiere que la naturaleza no tiene un único diseño universal para la maquinaria energética celular. Cada especie puede ajustar esta arquitectura según sus necesidades metabólicas, y ese ajuste podría explicar la diversidad de formas y comportamientos mitocondriales observados en diferentes organismos.



Los autores también destacan que esta es, hasta la fecha, la única estructura completa de respirasomas obtenida dentro de células vivas, lo que convierte este trabajo en un hito para la biología estructural.