domingo, 24 de mayo de 2020

10 ejemplos increíbles de mutualismo animal

“El mutualismo es una forma de vida en la que dos especies que podrían vivir de manera independiente se unen permanente o esporádicamente y cada cual pone algo de su parte para la sobrevivencia de ambas.” 

En la naturaleza se dan muchos tipos de mutualismo. La más conocida es la de la polinización que llevan a cabo insectos y aves (colibríes por ejemplo), los cuales a cambio de esparcir el polen de flor en flor se alimentan del néctar que éstas producen. 

En otros casos generalmente una especie que es la más fuerte o la que tiene más recursos defensivos, es la que protege a la más débil y ésta se lo “paga” con alguna habilidad o costumbre que resulta beneficiosa para el otro. 

1.La araña y el sapo 
El sapo boqui estrecho es un aliado de un tipo de tarántula que generalmente devora ranas pequeñas, pero que, a cambio de que este pequeño anfibio se coma los parásitos que afectan a sus huevos, el arácnido le permite vivir en su madriguera bajo tierra y a su vez lo defiende de posibles predadores, como los búhos lanzándoles pelos urticantes a los ojos. 


2.El lagarto y el escorpión 

Los lagartos de cola espinosa del Sahara suelen esconderse en madrigueras que excavan para protegerse del sol y de los depredadores, principalmente los beduinos del desierto, que los consideran un manjar. 


Este reptil convive con un venenoso vecino, el escorpión de cola gruesa a quién da cobijo a cambio de que, si un humano mete la mano en busca del preciado bocado reptiliano, el arácnido lo defienda con su potente y dolorosa picadura. 

3. El pájaro y el búfalo 
En el África sub sahariana viven dos especies muy diferentes, un ave y un mamífero, que mantienen una relación muy especial: el picabueyes y el búfalo del cabo. El búfalo le da cobijo en su lomo y espanta a los posibles atacantes del pájaro y este le paga la protección quitándole parásitos como chinches, garrapatas o piojos, que le sirven de suculento alimento. Esta ave también les presta sus servicios a otros mamíferos y a veces hasta a los cocodrilos. 



4. El pez y la gamba 
El pez gobio vive en el mismo agujero que la gamba ciega y ambos mantienen una relación tan estrecha que el artrópodo siempre tiene al menos una de sus antenas en contacto con el pez El gobio posee muy buena vista y es más grande, por lo que se dedica a vigilar, mientras su compañera cuida la madriguera, limpiándola y manteniéndola en buenas condiciones, al fin y al cabo allí desovarán ambos. 



5.La oruga y las hormigas 
En las selvas tropicales hay varios casos de mutualismo, uno de ellos es el que mantiene una oruga con una colonia de hormigas. La primera produce gotitas de un líquido dulce con el que “compra” el favor de las hormigas y estas le protegen. 

Cuando se transforma en crisálida también la cuidan, pero en el instante en el que el capullo se rompe, la mariposa debe apresurarse a volar o será atacada por sus antiguas defensoras. 



6. La morena y la gamba 
La morena es un pez carnívoro de grandes y afilados dientes que vive en cuevas entre las grietas de las profundidades marinas. El problema que tiene es que no puede limpiarse los dientes tras la comida, tarea que a cambio de la protección de tremendo pez, han tomado como suya a las gambas rojas, que también comparten madriguera. 



7.La hormiga y la acacia 
Muchas hormigas aprovechan que la acacia cuerno de toro tiene unas espinas ahuecadas y de gran tamaño para anidar en ellas, de esta manera la protegen de los herbívoros que pretenden comer sus brotes. 

Además suelen cortar las plantas que se encuentran en los alrededores de cada árbol acabando con la competencia por los nutrientes del suelo. La acacia además de darles un refugio seguro, produce unos glóbulos con altos contenidos en azúcares, que les sirven de alimento a sus protectoras. 



8. El escualo y el pez 
Los escualos como el tiburón blanco, el tintoreto, el martillo, el tiburón ballena y hasta las manta rayas, suelen ir a determinados sitios donde se encuentran los peces piloto, expertos limpiadores de mandíbulas, branquias y piel. 

De esta manera estos pequeños no solo consiguen un buen alimento, sino que mientras están atareados con sus enormes clientes a nadie se le ocurre molestarlos. 



9. La hormiga y el pulgón 
Existe un tipo de hormigas que a cambio de proteger a los pulgones que se instalan en las plantas cercanas a los hormigueros, éstos les proporcionan un dulce néctar que fabrican con la savia obtenida de los tallos y hojas que comen. 

Las hormigas acicalan y masajean el abdomen del pulgón y éste expele una gota que ellas devoran rápidamente, mientras vigilan con atención que nadie se acerque a sus proveedores de golosinas. 



10. El pez y el hombre 
Existe un tipo de terapia de exfoliación llamada pisciterapia que consiste en sumergir los pies en una pecera llena de pequeños peces de la especie Garra rufa a los que les encanta arrancar suavemente y comer las células muertas del tejido epitelial humano. Se les llama Dr. Fish y viven en aguas cálidas a unos 37ºC. 

Gracias a sus costumbres gastronómicas, estos pequeños tienen un lugar confortable donde vivir, se alimentan con su manjar preferido y le hacen un favor a las personas que se someten a esta técnica; es un tipo de mutualismo sin dudas, aunque los peces no lo sepan.
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Moby dick

Las supersticiones de los marineros decían que Moby Dick era un ser inmortal, ubicuo en el tiempo y en el océano. Aunque clavaran en su costado una “selva de lanzas” o hicieran verter su sangre en el mar, la ballena blanca continuaría nadando como si nada. A cientos de leguas, se volvería a observar “su chorro impoluto”, como burlándose del capitán Ahab y la tripulación del Pequod. Algo así le ocurrió a ‘Moby Dick’ en el siglo XIX. No al cetáceo inmenso del relato de Herman Melville, sino a la novela misma. La crítica literaria se ensañó con lo que hoy conocemos como una obra maestra del simbolismo norteamericano, más de 600 páginas de aventuras tan entretenidas como insondables. La calificaron de “basura” y llegaron a escribir que sus lectores desearían que “el señor Melville y sus ballenas” estuvieran en “el fondo del mar”.

'Moby Dick’ fue un fracaso comercial absoluto. Una selva de lanzas cayó sobre Herman Melville y su novela, las mismas que Ahab desearía para la ballena que le arrancó la pierna. La publicó en 1851, con 32 años. En su biografía, Andrew Delbanco cuenta que los tres mil ejemplares de la primera edición nunca se agotaron, y que las copias no vendidas se quemaron dos años después en un incendio en casa del almacén del editor.

Herman Melville (Nueva York, 1819) nació en una familia de comerciantes prósperos, descendientes de nobles escoceses instalados en Nueva Inglaterra. Por una bancarrota, los Melville tuvieron que trasladarse a Albany con ocho hijos, poco tiempo después del nacimiento del escritor. En su juventud, trabajó como vendedor y maestro rural para contribuir a la economía familiar. Mientras, su educación fue intermitente y alejada de la literatura: asistió a dos academias y estudió algo de ingeniería.

Antes de cumplir los 20, se alistó en un barco mercante como aprendiz. Conoció la vida miserable del marinero en el siglo XIX e intentó buscar otro trabajo en tierra firme. Sin éxito, se lanzó de nuevo al océano, esta vez en un ballenero llamado ‘Acushnet’. En ‘Moby Dick’, Melville escribió: “Un barco fue mi universidad de Yale y mi Harvard”. El escritor visitó el Pacífico, la Polinesia o Tahití mientras se empapaba de la pesca ballenera. Estos paisajes exóticos y las aventuras en el mar fueron los ingredientes de sus primeras novelas.

En 1846 publicó ‘Typee’ y, un año después, su secuela ‘Omoo’. Las novelas se presentaron como un relato ficcionado de la vida de Herman Melville a bordo del ballenero o en su odisea por el Pacífico. Con un tono irónico y divertido, tuvieron un éxito relativo en la crítica. Las describieron como novelas entretenidas, frescas y vitales, narradas con inteligencia. El público reconoció a Melville como un hábil escritor de aventuras. Pero su obra dio un giro con ‘Moby Dick’.
La amistad con Hawthorne

Herman Melville y Nathaniel Hawthorne, autor consagrado de ‘La letra escarlata’, se conocieron en 1850 durante una excursión al monte Monument. En medio del ascenso, una tormenta les obligó a refugiarse para almorzar. Los dos escritores congeniaron enseguida, unidos por su pasión literaria. Según Rolando Costa Picazo en su introducción a ‘Moby Dick’, “gracias al encuentro casual con Hawthorne, [...] el libro, que iba a ser una aventura marina más, terminó siendo una obra genial que traspasa las fronteras de todos los géneros y sondea el eje mismo de la realidad”.

En julio de 1851, Herman Melville terminó su novela y se la dedicó a Hawthorne: “Como prueba de mi admiración por su genio”. El sentido total, trágico y casi bíblico de la búsqueda de la ballena es fruto, según Costa Picazo, de la lectura de Shakespeare y el desarrollo intelectual de Melville en aquellos años de amistad.

El profesor Costa Picazo encuentra en ‘Moby Dick’ la influencia de la gran tragedia. Ahab no es sólo un capitán de Nantucket sediento de aventuras y venganza. Es Jonás en el vientre de la ballena, Fausto cabalgando hacia el infierno o Prometeo devorado por los buitres. Interpretar la novela de Melville es, como la caza de la ballena, una tarea inmensa. Para armarse de lanza y arpón. Herman Melville escondió algunas perlas sobre su proceso de escritura en ‘Moby Dick’: “Hay algunas empresas en las que el método adecuado es un desorden cuidadoso”.

No gustaron a la crítica el “llamadme Ismael”, la caza ballenera del siglo XIX o los pasajes enciclopédicos, literalmente, sobre cetáceos. La obra fue un fracaso y se cree que truncó para siempre la carrera de Herman Melville. Pero no dejó de escribir. En 1866, comenzó a trabajar como inspector en la Aduana de Manhattan por un sueldo modesto. Su salud y su matrimonio no dejaron de resentirse hasta que le llegó la muerte, en 1891. En sus últimos días, se dedicó a la poesía (‘Clarel’, ‘Aspectos de la guerra’) y a la escritura de un relato: ‘Billy Budd’. Melville falleció en el olvido, antes de su publicación. Hoy, ‘Billy Budd’ se considera una obra maestra de la novela corta.

El obituario en el New York Times fue escueto: “Herman Melville murió ayer en su residencia de un fallo cardíaco, a la edad de 72 años. Fue el autor de ‘Typee’, ‘Omoo’, ‘Moby Dick’ y otros relatos marineros escritos en años tempranos. Deja una mujer y dos hijas, Mrs. M. B. Thomas y Miss Melville”. A continuación, reproducimos tres pasajes de las críticas más enconadas de ‘Moby Dick’, que contribuyeron al hundimiento en vida de su autor.

sábado, 23 de mayo de 2020

Soñar el futuro (2); Transportes

En los albores del siglo 21, nuestros modelos de transporte existentes son demasiado contaminantes con unas emisiones de CO2 que se han disparado. El cambio climático es una realidad. La situación es crítica. Entonces, ¿Cómo será en 2050, cuando seremos más de 9 mil millones y 2 de cada 3 humanos vivan en las ciudades? ¿Cómo vamos a moverse en la ciudad? ¿Qué formas tendrá el vehículo autónomo del futuro? ¿Qué energía alimentará nuestros aviones? Para averiguarlo, el equipo de soñar el futuro viajó a los Estados Unidos, Francia, Suiza, los Países Bajos, para ir al encuentro de los videntes que piensan, inventar, fabricar y transportar todo en el futuro. El episodio revelará un futuro sorprendente e inesperado: nuevos modelos urbanos, ciudades inteligentes, eco-movilidad, vehículos autónomos, aviones y barcos eléctricos revolucionarios...

lunes, 18 de mayo de 2020

Tortuga boba

No teme al agua fría del Atlántico

La tortuga boba, llamada frecuentemente «carey», es una tortuga marina, exclusivamente pelágica, que sólo va a la playa a efectuar su puesta, cosa que hace una vez por año e incluso cada dos o tres años solamente. 

Menos sensible a las variaciones de temperatura del agua, la tortuga boba llega más al norte que las otras grandes tortugas marinas y es la única especie que pone sus huevos regularmente en las playas de los Estados Unidos. 

Si en la época actual los individuos que pesan más de 140 kg son escasos, antaño se podían encontrar tortugas bobas de cerca de 400 kg. Eso acabó ya, porque desde hace más de un siglo se cazan intensivamente las tortugas marinas, cuyos efectivos van disminuyendo. 

La carne de la tortuga boba es poco apreciada, aunque no es ésa la razón por la que se le da tan intensa caza. En compensación, sus huevos tienen un sabor muy agradable y hacen las delicias de los gastrónomos. A principios de siglo, se podían comprar huevos de tortuga boba en los mercados de varias ciudades costeras de los Estados Unidos, en particular en Savannah y Charleston. 

La carne de la tortuga boba es correosa y fibrosa y se supone que ello es debido a su régimen alimenticio. Muy carnívora, al contrario que la tortuga verde, que se alimenta exclusivamente de vegetales, la tortuga boba devora todo lo que encuentra. 

Ataca incluso a las fisalias venenosas y devora grandes cantidades de crustáceos, moluscos y otros animales. Los especialistas piensan que esta tortuga goza de una inmunidad absoluta contra el veneno de las medusas. La tortuga boba es agresiva y sus mordeduras pueden presentar grave peligro.

Grupo: Vertebrados
Clase: Reptiles
Orden: Quelonios
Familia: Quelónidos
Género y especie: Caretta caretta (Tortuga boba)

domingo, 17 de mayo de 2020

June Almeida, descubridora de los coronavirus

La científica escocesa hizo el descubrimiento en 1966 cuando observó en el microscopio una mancha o punto gris circular cubierto por diminutos picos que formaban una especie de halo alrededor de la misma
La pandemia que hoy tiene al planeta encerrado en sus casas y cobrando docenas de miles de víctimas es causada por un virus, el SARS-CoV-2, conocido como COVID-19, o nuevo coronavirus COVID-19, que forma parte una familia identificada como coronavirus.

La primera vez que se identificó a estos virus ocurrió en 1966. June Almeida, una joven investigadora escocesa observó en el microscopio una mancha o punto gris circular cubierto por diminutos picos que formaban una especie de halo alrededor de la mancha, que ella y sus colegas pensaron que era algo muy parecido a la corona del Sol.

Aunque entonces no se le consideró así, ahora sabemos que la identificación de esta familia de virus fue una hazaña en la que June Almeida tuvo un papel fundamental, en especial si se considera que esa joven viróloga no tuvo una educación formal. Pero eso no evitó que con los años fuera reconocida en todo el mundo, no sólo por haber identificado a un ejemplar de estos virus sino por crear métodos para observar virus y hacer diagnósticos.

June Dalziel Hart nació el 5 de octubre de 1934 en Glasgow, Escocia. Hasta los 16 años fue una alumna brillante que soñaba con asistir a la universidad, sin embargo, debido a que el dinero no abundaba en su familia dejó de estudiar y se puso a trabajar como técnica laboratorista en el Glasgow Royal Infirmary. Ahí analizaba muestras de tejido en el microscopio. De ahí se cambió al Hospital de San Bartolomé en Londres trabajando en la misma disciplina.


Mientras estaba en San Bartolomé, conoció a quien sería su esposo, Enrique Almeida, un artista venezolano. Poco después el matrimonio emigró a Canadá, donde se colocó en el Ontario Cancer Institute, en Toronto, como técnica en microscopía electrónica.

Ahí muy pronto sus conocimientos fueron evidentes. A pesar de no tener una formación académica formal fue coautora de numerosas publicaciones científicas, relacionadas con la estructura de los virus que en esos años aún no se visualizaban.

Afortunadamente, en 1964, mientras estaba en Toronto, el profesor A. P. Waterson, de la St Thomas’ Hospital Medical School, la conoció y la convenció de colaborar con él en la Royal Post Graduate Medical School, en Londres. A partir de ese año su carrera empezó a despuntar porque gracias a sus publicaciones fue reconocida con un doctorado en ciencias.

Uno de los más notables logros de la doctora June Almeida fue la primera imagen del virus de la rubeola, que ya era reconocido como causante de malformaciones congénitas si se adquiría durante el embarazo. Su técnica extraordinariamente sencilla de la microscopia inmunoelectrónica se usó no sólo en el virus de la rubeola sino también en otros.


En 1966, la doctora Almeida colaboró con David Tyrrell, director del Common Cold Research Centre, quien había desarrollado nuevas técnicas de cultivo de órganos. De esta manera no sólo se identificaron los virus del resfriado común, que no podían cultivarse de manera convencional, sino también nuevos virus, incluidos ciertos virus causantes de infecciones respiratorias. Tyrrell sugirió llamar coronavirus a esta nueva familia de virus, que incluye a los virus SARS y al SARS COV-19, causante de la actual pandemia.

Mientras estaba en la Royal Post Graduate Medical School, Almeida enseñó al doctor A.Z. Kapikian, de los Institutos Nacionales de Salud, de Estados Unidos, quien estaba de visita, la técnica de la microscopia inmunoelectrónica. El doctor Kapikian utilizó estas técnicas para identificar unos virus causantes de brotes de gastroenteritis; con estas técnicas se visualizaron por vez primera el virus de la hepatitis en esos institutos.

June Almeida finalizó su carrera en 1985 en el Laboratorio de Investigación Wellcome, donde desarrolló ensayos de diagnóstico y desarrollo de vacunas. Sin embargo, no abandonó la microscopia electrónica porque a finales de la década de 1980 regresó a St Thomas’ Hospital Medical School como asesora y publicó como coautora algunas de las primeras micrografías del virus de la inmunodeficiencia humana, VIH.

La doctora June Almeida falleció a la edad de 77 años, en diciembre de 2007. Hoy, la mayoría de los artículos y libros de texto sobre virus contienen sus micrografías
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6 misterios que la física no ha resuelto

Incluso a ellos se les escapa. 
Los astrofísicos, al igual que muchos científicos, no paran de preguntarse cosas. Y a pesar de los avances que se han hecho en el campo de la ciencia en general, hay cosas que ni ellos pueden explicar. 

Por eso han establecido teorías que, aunque no han podido ser observadas o detectadas directamente, son la única explicación que han encontrado para que las cosas funcionen como lo hacen. La única solución para que todo encaje. 

Te nombramos y explicamos algunas de ellas. 


1. La materia oscura 
La materia oscura, como bien indica su nombre, no tiene luz. No absorbe ni emite radiación, por lo que no puede verse directamente. 

Pero los científicos saben que existe por el efecto gravitacional que ejerce sobre otros elementos con materia y sobre la estructura del universo. Muchos expertos creen que está compuesta de partículas masivas que interactúan de forma muy débil entre ellas y, precisamente por esta razón, nunca han podido detectarse. 

2. La energía oscura 
Los científicos creen que hay algo que contrarresta la fuerza gravitacional de atracción y, además, explica algo aparentemente ilógico: la constante expansión del universo. 

La gravedad por sí misma debería evitar que esto se produjera. Y sin embargo, sucede. No puede detectarse y los científicos no han podido comprobar que realmente existe, pero es la única explicación que han encontrado. Creen también que esta energía representa un 70% del universo.

3. La inflación cósmica

Para poder explicar algunos enigmas que dejaba la teoría del Big Bang, los físicos idearon un conjunto de teorías que llamaron inflación cósmica. 

De esta manera, explicaron cómo el universo se expandió de manera uniforme y de forma muy rápida hace 13.800 millones de años. 

Si miramos al universo, podemos ver una esfera que parece extenderse por partes iguales en todas las direcciones. 

Parecía tener una temperatura uniforme y esto era algo que los científicos no podían entender. ¿Cómo dos partes distantes del universo pueden tener la misma temperatura y densidad sin haber estado en contacto? 

La inflación cósmica lo explica. Ésta sugiere que esas partes llegaron a estar realmente unidas, y que menos de una billonésima de segundo después del Big Bang, el universo sufrió un crecimiento exponencial que las separó a una velocidad superior a la de la luz debido a la expansión espacio-temporal. 

Es como si el universo fuera un globo deshinchado que se infló de forma repentina y a gran velocidad expandiendo su materia. 

En esa expansión se crearon pequeñas diferencias de temperaturas, puntos de mayor densidad que se materializaron en galaxias y grupos de galaxias. También se produjeron las ondas gravitacionales predichas por Albert Einstein.

Por tanto, los físicos no pueden explicar con seguridad — porque han sido incapaces de observarlo — qué formó estos conjuntos de estrellas y estas ondas, pero un fenómeno como la inflación cósmica puede hacerlo comprensible.


4. El destino del universo 
Una de las preguntas fundamentales para los científicos es hacia dónde vamos. La creencia general es que en realidad eso depende de un factor desconocido que mide la densidad de la materia y la energía que hay en el cosmos. 

Si consideramos que ese factor es mayor que la unidad, el universo sería una esfera. Sin la energía oscura mencionada antes, el universo dejaría de expandirse y tendería a contraerse. Y eso provocaría el colapso absoluto. 

Pero como sí existe esa energía, los científicos confían en que el universo seguirá extendiéndose de manera infinita. 

5. La entropía 
En teoría, el tiempo va siempre hacia adelante. Esto se explica por una propiedad de la materia llamada entropía que viene a ser la cantidad de desorden de un sistema, en este caso de las partículas del universo.

Este movimiento es irreversible pero eso suscita un nuevo enigma para los científicos: ¿por qué el universo era tan ordenado durante su inicio? Si como han confirmado otras teorías, había una gran cantidad de energía acumulada en un espacio tan reducido, ¿por qué la entropía (el desorden) era tan baja en los orígenes del cosmos? 

Todavía no hay respuesta para eso. 


6. Los universos paralelos 
Nada nos asegura que el universo en el que vivimos y que observamos (el universo visible) sea el único que existe. Al parecer, el espacio-tiempo es una extensión plana infinita y no curva. 

Muchos científicos apoyan la hipótesis de que es posible que lo que llamamos universo sea solo uno entre infinitos espacios. 

Las leyes de la física cuántica dicen que la configuración de las partículas dentro de cada espacio es finita y que esta configuración debe, necesariamente, repetirse, lo que implica que hay infinidad de universos paralelos. 

sábado, 16 de mayo de 2020

Soñar el futuro (1) "Deportes"

¿Cómo será el mundo en 2050? ¿Cómo afectarán los descubrimientos de hoy a la vida del mañana? ¿Cuáles son los proyectos y tendencias que darán forma al futuro? En esta segunda temporada, científicos y pensadores de todo el mundo se reúnen para mostrarnos sus sueños del futuro, gracias a efectos especiales de última generación. En cada episodio abordan distintos aspectos de la vida, desde las comunicaciones, la cocina y las ciudades, hasta los océanos, el entretenimiento, la basura y el trabajo. El futuro ya no es ciencia ficción; descubre el mundo de la próxima generación.

miércoles, 13 de mayo de 2020

Living in a ghost town

Lyrics
I'M A GHOST LIVING IN A GHOST TOWN I'M A GHOST LIVING IN A GHOST TOWN YOU CAN LOOK FOR ME BUT I CAN’T BE FOUND YOU CAN SEARCH FOR ME I HAD TO GO UNDERGROUND LIFE WAS SO BEAUTIFUL THEN WE ALL GOT LOCKED DOWN FEEL A LIKE GHOST LIVING IN A GHOST TOWN ONCE THIS PLACE WAS HUMMING AND THE AIR WAS FULL OF DRUMMING THE SOUNDS OF CYMBALS CRASHING GLASSES WERE ALL SMASHING TRUMPETS WERE ALL SCREAMING SAXOPHONES WERE BLARING NOBODY WAS CARING IF IT'S DAY OR NIGHT I'M A GHOST LIVING IN A GHOST TOWN I'M GOING NOWHERE SHUT UP ALL ALONE SO MUCH TIME TO LOSE JUST STARING AT MY PHONE EVERY NIGHT I AM DREAMING THAT YOU'LL COME AND CREEP IN MY BED PLEASE LET THIS BE OVER NOT STUCK IN A WORLD WITHOUT END PREACHERS WERE ALL PREACHING CHARITIES BESEECHING POLITITIANS DEALING THIEVES WERE HAPPY STEALING WIDOWS WERE ALL WEEPING THERES NO BEDS FOR US TO SLEEP IN ALWAYS HAD THE FEELING IT WOULD ALL COME TUMBLING DOWN I’M A GHOST LIVING IN A GHOST TOWN YOU CAN LOOK FOR ME BUT I CAN’T BE FOUND WE’RE ALL LIVING IN A GHOST TOWN LIVING IN A GHOST TOWN WE WERE SO BEAUTIFUL I WAS YOUR MAN ABOUT TOWN LIVING IN THIS GHOST TOWN IT ISN’T ANY FUN IF I WANT A PARTY IT’S A PARTY OF ONE LETRA SOY UN FANTASMA VIVIENDO EN UN PUEBLO FANTASMA SOY UN FANTASMA VIVIENDO EN UN PUEBLO FANTASMA   PUEDES BUSCARME PERO NO PUEDO SER ENCONTRADO PUEDES BUSCARME TUVE QUE IR BAJO TIERRA LA VIDA FUE TAN HERMOSA HASTA QUE TODOS QUEDAMOS ENCERRADOS ME SIENTO COMO UN FANTASMA VIVIENDO EN UN PUEBLO FANTASMA   UNA VEZ ESTE LUGAR MURMURABA Y EL AIRE ESTA LLENO DE GOLPETEOS LOS CIMBALES RESONANDO LOS VIDRIOS ESTABAN TODOS ROTOS TODAS LAS TROMPETAS GRITABAN LOS SAXOFONES SONABAN A NADIE LE IMPORTABA  SI ES DE DIA O DE NOCHE   SOYUN FANTASMA VIVIENDO EN UN PUEBLO FANTASMA  SIN RUMBO CALLADO Y SOLO   TANTO TIEMPO PARA PERDER SOLO VIENDO MI TELÉFONO   CADA NOCHE SUEÑO QUE VENDRÁS Y ENTRARÁS A MI CAMA POR FAVOR QUE ESTO TERMINE NO TRAPADO EN UN MUNDO SIN FIN   LOS PREDICADORES FUERON PREDICANDO LAS CARIDADES SUPLICANDO POLÍTICOS NEGOCIANDO LOS LADRONES FELICES ROBANDO LAS VENTANAS LLORANDO NO HAY CAMAS PARA QUE DURMAMOS  SIEMPRE SUPE QUE TODO SE DERRUMBARÍA   SOY UN FANTASMA VIVIR EN UN PUEBLO FANTASMA PUEDES BUSCARME PERO NO PUEDO ENCONTRARME TODOS ESTAMOS VIVIENDO EN UNA CIUDAD FANTASMA VIVIR EN UN PUEBLO FANTASMA SOMOS TAN HERMOSOS ERA TU HOMBRE SOBRE LA CIUDAD VIVIR EN ESTE PUEBLO FANTASMA NO ES DIVERTIDO SI QUIERO UNA FIESTA ES UNA FIESTA DE UNO   SOY UN FANTASMA VIVIENDO EN UN PUEBLO FANTASMA  PUEDES BUSCARME PERO NO PUEDO SER ENCONTRADO TODOS VIVIMOS EN UN PUEBLO FANTASMA  VIVIENDO EN UN PUEBLO FANTASMA SOLÍAMOS SER TAN BELLOS  YOU ERA EL HOMBRE DE ESTE PEUBLO  VIVIENDO EN ESTE PUEBLO FANTASMA NO ES DIVERTIDO SI QUIERO FIESTA TENDRÁ QUE SER FIESTA DE UNO


Music video by The Rolling Stones performing Living In A Ghost Town. © 2020 Promotone B.V., under exclusive licence to Universal International Music B.V. Reproducción sin fines de lucro, todos los derechos reservados

Facultad de Ciencias

El rector Enrique Graue Wiechers encabezó el acto inaugural de los festejos por el 80 aniversario de la Facultad de Ciencias (FC), cuna de científicos nacionales y entidad donde se forman jóvenes en el más alto nivel académico. 

En la ceremonia, el rector recordó que por aquellos años, cuando se fundó la Facultad, terminaba una época de gran confrontación ideológica y penurias económicas, en donde los universitarios defendieron la libertad de cátedra de la Universidad; también estaba por iniciar la Segunda Guerra Mundial, fruto de nacionalismos y xenofobias mal entendidos. 

Rememoró que hace ocho décadas distinguidos universitarios como Ricardo Monges, Isaac Ochoterena y Antonio Caso decidieron reunirse y crear la FC, porque consideraron que era importante tener un sitio donde se cultivara la ciencia y se generara conocimiento. “Esta comunidad es el fruto de ese grupo generoso que con imaginación y a pesar de los problemas pudo ver hacia adelante”.

La Facultad abrió sus puertas en 1939. En aquel entonces la Universidad tenía nueve mil 500 alumnos; hoy alberga a más de 356 mil. También en la actualidad, además de sus estudiantes e instalaciones, Ciencias cuenta con distinguidos profesores, un laboratorio nacional y más de 200 miembros del Sistema Nacional de Investigadores. “Tal es la fuerza y potencialidad que celebramos el día de hoy”. 

Por último, el rector refirió que es momento de imaginar y pensar el futuro de la ciencia en México, en los años por venir. 

Larga historia 
La directora de la FC, Catalina Elizabeth Stern Forgach, mencionó que hace 80 años, el 1 de enero de 1939, teniendo como director al ingeniero Ricardo Monges, la entidad inició sus actividades en el Palacio de Minería. Al comienzo se contaba con tres carreras y 111 estudiantes, de los que 32 eran de primer ingreso, y 59 docentes. Hoy cuenta con nueve mil 358 alumnos –más de dos mil de primer ingreso–, 510 académicos de tiempo completo, y más de mil 400 profesores de asignatura, refirió. 

Además, “empezamos con unos cuantos salones en el Palacio de Minería y hoy tenemos más de 70 mil metros cuadrados en nuestras tres sedes: Ciudad Universitaria, Sisal y Juriquilla”.

La FC fue pensada cuando no había Internet ni se hablaba de hoyos negros o doble hélice, cuando no había TIC’s y nadie se preocupaba por el medio ambiente o el cambio climático. Sus objetivos fundacionales siguen siendo válidos: formar científicos comprometidos con su país y dispuestos a ayudar a la sociedad, a apropiarse del conocimiento y de sus beneficios. 


Hoy, precisó Stern, “tenemos que seguir construyendo ciencia y utilizar nuestro ingenio y conocimiento para resolver problemas nacionales y de escala global, relacionados con la salud, el medio ambiente, los recursos naturales y la difusión del pensamiento crítico. De ese modo, se atienden problemas de frontera en biología, física y matemáticas, por ejemplo”. 

Acudieron al acto el exrector de esta casa de estudios, José Sarukhán; el secretario general de la Universidad, Leonardo Lomelí, así como Ana Rosa Barahona, integrante de la Junta de Gobierno, y Luis Felipe Rodríguez Jorge, investigador emérito del Instituto de Radioastronomía y Astrofísica y miembro de El Colegio Nacional; autoridades universitarias, egresados distinguidos, investigadores, académicos, trabajadores y alumnos de la Facultad.