lunes, 24 de julio de 2023

Síndrome del maullido de gato, una anomalía congénita particular

Entre la cantidad de síndromes en el mundo, existe uno que acontece por una causa congénita y desencadena un retraso en el desarrollo, discapacidad intelectual y un síntoma de un llanto particular. Este es el síndrome del maullido de gato, una anomalía que, aunque es considerada rara, se agrupa entre las más comunes.

El síndrome del maullido de gato, síndrome de Lejeune, síndrome 5p menos o síndrome de Cri du Chat, es una enfermedad congénita causada por la deleción (pérdida de material genético) del brazo corto del cromosoma 5.

Esta enfermedad fue descubierta por el médico francés Jerome Lejeune en 1963. Cabe destacar que a este doctor se le reconoce el descubrimiento de la trisomía 21, es decir, la causa de uno de los síndromes más conocidos en el mundo: el síndrome de Down.

Con respecto al origen, entre el 80-90 % de los casos se comenta sobre un cambio genético fortuito, mientras que entre el 10-15% de los casos hay un motivo heredable. Los factores de riesgo asociados a eventos prenatales no están claros. Asimismo, el rango de incidencia varía de entre 1 a 50 000 recién nacidos y también en niñas es ligeramente alto en comparación con los niños.

El que identifica al síndrome es ese llanto agudo parecido al de un gato, el cual es atribuido a una alteración en la morfología laríngea; otros síntomas como microcefalia, puente nasal ancho, hipertelorismo y bajo peso también son determinables. Al pasar de los años, los pacientes pueden adquirir un comportamiento autolesivo, hiperactividad e incluso una personalidad gentil y con sentido del humor.

De acuerdo a la deleción en un área crítica del cromosoma es que puede comprender la manifestación clínica. Por ejemplo, en la región 5p15.3 del cromosoma está la razón de ese llanto particular en el paciente.

No existe una cura para los pacientes con el síndrome del maullido de gato debido al daño cerebral presente desde el desarrollo embrionario. Sin embargo, los afectados reciben beneficios con ayuda de rehabilitación.

Durante el periodo neonatal, la terapia física necesita iniciarse en la primera semana de vida para ayudar, por ejemplo, al momento de tragar; el amamantamiento es posible. Por otra parte, las terapias psicomotrices y de lenguaje también son sugeridas, así como una dieta especial.

Es de suma importancia que las familias deban estar totalmente involucradas en el cuidado del paciente.

domingo, 9 de julio de 2023

¿Qué son los arrecifes de coral y cómo se forman?

Los arrecifes de coral se encuentran bajo el océano. Según informa el Programa de las Naciones Unidas para el Medio Ambiente (Pnuma), albergan la mayor biodiversidad de todos los ecosistemas del mundo, lo que los sitúa entre los más complejos y valiosos en términos biológicos. Pero ¿qué son exactamente?

Qué son los corales
Los corales son animales invertebrados que pertenecen a un gran grupo de animales coloridos y fascinantes llamados Cnidarios. Cada animal de coral individual se llama pólipo, aunque la mayoría vive en grupos de cientos a miles de pólipos genéticamente idénticos que forman una colonia, explica la Iniciativa Internacional de los Arrecifes de Coral (Icri, por sus siglas en inglés).

Los corales generalmente se clasifican como coral blando (del orden Alcyonacea) y coral duro (del orden Scleractinia), también conocido como coral constructor de arrecifes o coral pétreo, reconoce la iniciativa mundial.

Qué son los arrecifes de coral y cómo se forman
Los arrecifes de coral son la estructura viva más grande del planeta y la única estructura viva visible desde el espacio. Son creados por millones de diminutos pólipos que forman grandes estructuras carbonatadas que, a su vez, ofrecen hogar a otras especies.

Tal como indica Icri, los arrecifes se forman gracias a los corales duros que extraen abundante calcio del agua de mar y lo utilizan para crear una estructura endurecida que les sirve de protección y crecimiento.

Los arrecifes de coral se encuentran en todos los océanos, desde aguas profundas y frías hasta aguas tropicales poco profundas. No obstante, aclara la Iniciativa, los corales formadores de arrecifes prefieren crecer a profundidades inferiores a 30 metros, o bien donde el rango de temperatura oscile entre los 16° y los 32° Celsius y los niveles de luz sean altos.

El Pnuma asegura que los arrecifes de coral ocupan menos del 1% del fondo oceánico. No obstante, albergan más del 25% de la vida marina. Pero no solo son importantes para el océano. Estos ecosistemas también proporcionan sustento para más de mil millones de personas gracias a sus inestimables servicios ecosistémicos.


sábado, 8 de julio de 2023

Actores científicos

Hollywood (o Bolywood, Nollywood o cualquier otra industria del cine) no solo cuenta con talentos en el mundo de la actuación. También en la ciencia. En su vertiente de actores y actrices, son conocidos por su capacidad para entretener y cautivar al público en la pantalla grande pero, en su vertiente más privada (algunos no tanto), algunos de ellos también han seguido carreras científicas, haciendo contribuciones significativas en diversos campos de la ciencia. Estos son algunos ejemplos de actores científicos.

Mayim Bialik
La actriz estadounidense no solo es conocida por su papel como la neurobióloga Amy Farrah Fowler en la exitosa serie de televisión "The Big Bang Theory", sino que también es neurocientífica de la vida real. Se doctoró en neurociencia en la Universidad de California en Los Ángeles en 2007. Su investigación se ha centrado en el estudio del trastorno obsesivo-compulsivo y el papel de la oxitocina en la vinculación social. Se doctoró posteriormente en filosofía. Bialik también ha escrito varios libros sobre la crianza de los hijos y es una firme defensora de la educación científica.

Alan Alda
Este veterano actor lleva ejerciendo su carrera más de seis décadas. Es famoso por su papel del Capitán Hawkeye Pierce en el programa de televisión "MAS*H" y por películas como El aviador, o El puente de los espías. Además de su carrera como actor, Alda también es un apasionado defensor de la comunicación científica. Condujo la serie de PBS "Scientific American Frontiers" y fundó el Centro Alan Alda para la Comunicación de la Ciencia en la Universidad de Stony Brook en Nueva York. También ha escrito varios libros sobre ciencia y comunicación, incluido "Si te entendiera, ¿tendría esta expresión en mi cara?"

Danica McKellar
Danica McKellar siempre será para nosotros la actriz infantil que interpretó a la tierna Winnie Cooper en la serie de televisión "Aquellos maravillosos años". Pero tras tomarse un descanso de la actuación, McKellar se graduó en matemáticas de UCLA en 1998 con la calificación de 'cum laude' y, desde entonces se ha convertido en una defensora de la educación matemática, sobre todo entre las niñas. Ha escrito varios libros destinados a alentar a las niñas a seguir carreras en matemáticas y ciencias, incluidos "Las matemáticas no apestan: como sobrevivir a las matemáticas en la educación media sin enloquecer o romperte una uña" y "Las chicas tienen curvas: la geometría toma forma".




Dolph Lundgren
El actor y especialista en artes marciales de origen sueco, nos resulta muy familiar para todos los seguidores de la etapa dorada del cine de acción, por sus papeles en películas como "Rocky IV" y "Soldado Universal". Sin embargo, Lundgren también es ingeniero químico, título que obtuvo en la Universidad de Sídney y ha publicado varios artículos científicos. También ha sido portavoz de causas ambientales, en particular las relacionadas con la conservación del agua y las energías renovables.

Hedy Lamarr
Quizá el nombre que más te suene de esta lista. Hedy Lamarr fue una actriz de Hollywood que protagonizó películas como "Argel" y "Sansón y Dalila" en las décadas de 1930 y 1940. Sin embargo, su fulgurante belleza e intelecto traspasaron la pantalla. Fue una ingeniosa inventora con grandes dotes para la física y las matemáticas, que registró varias patentes relacionadas con la comunicación inalámbrica. De hecho, es la precursora del WiFi, el GPS y el Bluetooth. Creó una tecnología de espectro ensanchado por salto de frecuencia que estaba destinada a guiar torpedos durante la Segunda Guerra Mundial. Esta tecnología más tarde se convirtió en la base de la comunicación moderna Wi-Fi y Bluetooth.

Natalie Portman
La famosa actriz israelí tiene en su haber una extensa filmografía, incluido su papel icónico como Padmé Amidala en la trilogía de la precuela de Star Wars y su interpretación ganadora del Premio de la Academia en Black Swan (Cisne negro). Mientras actuaba, Portman también estudió en la Universidad de Harvard y obtuvo una licenciatura en psicología. Es coautora de varios artículos científicos.









Ken Jeong
Aunque estamos acostumbrados a verle en papeles cómicos como en la serie The Hangover y Community, también es médico. Después de obtener su título de médico en la Universidad de Carolina del Norte en Chapel Hill, Jeong completó su residencia en medicina interna en el Centro Médico Ochsner en Nueva Orleans. Aunque acabó centrándose en su papel como actor, ha usado sus conocimientos médicos para ayudar a otras personas en emergencias de la vida real.







Ashton Kutcher
Conocido por sus papeles en Aquellos maravillosos 70, Dos hombres y medio o películas como “Jobs” o “Sin ataduras”, estudió ingeniería bioquímica en la Universidad de Iowa antes de dedicarse a la actuación. Kutcher ha mantenido un interés en la ciencia y la tecnología a lo largo de su carrera como actor, invirtiendo en empresas emergentes de tecnología y cofundando en 2010 una firma de capital de riesgo llamada A-Grade Investments.

viernes, 7 de julio de 2023

Alfonso L. Herrera y el zoologico de Chapultepec

Alfonso L. Herrera López (1869-1942) fue un científico mexicano que realizó investigaciones acerca del origen de la vida y es considerado como el padre de la biología en México. Fundó el Museo de Historia Natural en el Chopo, del Zoológico y el Jardín Botánico en Chapultepec, del Acuario de Veracruz y fue precursor del Instituto de Biología de la UNAM. Realizó más de 4.000 experimentos partiendo de polímeros inorgánicos para explicar el surgimiento de organismos vivos y propuso la teoría de la Plasmogenia, que trata del origen del protoplasma, para explicar el origen de la vida. Perteneció a numerosas sociedades científicas, publicó más de 216 trabajos originales, fue reconocido como autoridad ambiental por 15 presidentes y premiado internacionalmente. Sídney Fox, lo considera tan importante como: Charles Darwin, Louis Pasteur y Aleksndr Oparin.
"El zoológico que Don Alfonso L. Herrera inauguró hace exactamente un siglo. 

En 1895 Don José Yves Limantour, el poderoso secretario de Hacienda y Crédito Público de Don Porfirio Díaz, emprendió la remodelación del Bosque de Chapultepec, y le pidió a Albert Courmont, un francés naturalizado mexicano, un proyecto para la creación de un zoológico. Cuatro años más tarde Courmont entregó una propuesta que incluía el Palacio de los Paquidermos, el Kiosco de los Monos, la Cueva de los Osos, establos para cebras y camellos, y jaulas para dos guacamayas y unos pericos que Limantour había comprado y que la prensa no tardó en bautizar como “Las guacamayas de Don Porfirio”.

PORFIRIATO E IMAGEN DE PROGRESO.
¿Qué fue lo que llevó al régimen porfirista a crear un zoológico en la capital del país? En la iconografía decimonónica, las estaciones de ferrocarril, las bibliotecas públicas, los museos de historia natural, los jardines zoológicos y los planetarios eran, a la vez, demostraciones de los entornos urbanos renovados y símbolos del poder casi hipnótico que el mito del progreso tenía sobre una burguesía racionalista que se creía hija legítima de la ciencia y la tecnología. 

En la perspectiva de Limantour, en la reestructuración de Chapultepec y la creación del zoológico se mezclaban por partes iguales las ideas de la modernidad, el orden, el nacionalismo y el progreso.

Aunque don Alfonso L. Herrera ciertamente tenía una confianza ciega en el valor de la ciencia y veía a la teoría de la evolución como sinónimo del progreso, tenía una visión extraordinaria sobre el valor de las ciencias de la vida. Siguiendo el ejemplo de Lamarck, al que leyó con ánimos jacobinos, llegó a la conclusión que la biología era una disciplina con carácter propio que iba más allá de lo que hasta entonces se conocía como historia natural. 

Como subrayó Roberto Moreno de los Arcos, el gran estudioso de la historia del darwinismo en México, el libro “Recueil des lois de la Biologíe Générale”, que Herrera publicó en 1897, puede considerarse con toda justicia como el primer texto evolucionista escrito en nuestro país. Gracias a la labor de Don Alfonso L. Herrera, la enseñanza de la biología surgió en México bajo la sombra secular de la teoría de la evolución.

Don Alfonso L. Herrera llegó a la dirección del Zoológico de Chapultepec precedido por una extraordinaria labor docente y organizativa. Fiel a su vocación docente, escribió en 1904 sus “Nociones de Biología”, el primer texto de biología que hubo en nuestro país, un libro destinado a profesores normalistas enmarcado en la teoría de la evolución, en donde ya hablaba de su teoría de la plasmogenia sobre la aparición de la vida. En 1915 fue nombrado director del Museo Nacional de Historia Natural, y desde ese puesto creó la Dirección de Estudios Biológicos, lo que le permitió fundar el Instituto Nacional de Parasitología, la estación de biología marina de Veracruz y, en el Bosque de Chapultepec, el Jardín Botánico, el Acuario de la ciudad y el Zoológico, que había sido cerrado en 1911 por la Revolución.

Con un tesón admirable, Herrera dictó conferencias, escribió libros, fundó museos y creó sociedades científicas. Dedicó su vida al estudio de la aparición de la vida, y buscó en las propiedades de geles y coloides de distinta composición química el origen del protoplasma, predicando a los cuatro vientos el carácter material de los seres vivos. Nunca logró crear una célula artificial, pero su biografía científica es una demostración de la disciplina académica y la capacidad intelectual de un hombre generoso convencido de la importancia de hacer de la docencia, la investigación, y la divulgación de las ciencias parte central del patrimonio cultural de todos los mexicanos. Lástima que no todos los gobiernos lo entiendan así".

Antonio Lazcano Araujo (Fragmento)

viernes, 16 de junio de 2023

El timo, la glándula desconocida que puede tener la clave del envejecimiento

Esta glándula es muy grande en los bebés y adolescentes, y casi desaparece en los ancianos, ¿puede ser el secreto para frenar los efectos del avance del tiempo?


¿Te gustan las mollejas de cordero? Este delicado plato de casquería tradicional en España y Francia, entre otros sitios, tiene sus seguidores y detractores, pero no todo el mundo tiene claro lo que está comiendo. Las mollejas son glándulas del timo, los humanos también las tenemos, y son mucho más importantes de lo que se creía.

El timo es una pequeña glándula que forma parte del sistema linfático. Se encuentra en la parte superior del tórax y es más grande en los lactantes y niños pequeños, pero su tamaño disminuye después de la pubertad. Alcanza su tamaño máximo en la adolescencia. Después, empieza a reducirse lentamente. A los 75 años, el timo se ha convertido casi totalmente en grasa.

Curiosamente, aunque comemos mollejas desde hace milenios, la verdadera función del timo fue descubierta en 1961. Con anterioridad, los investigadores creían erróneamente que no era más que un vestigio de tejido linfático, una especie de cementerio de células inmunitarias.

Nada más lejos de la verdad. El timo no es un cementerio, sino un campo de entrenamiento para el sistema inmunitario. Esta glándula tiene un papel fundamental en la inmunidad, ya que su función es producir y madurar las células T, los glóbulos blancos responsables de combatir las infecciones y el cáncer. Además de la función inmunitaria, el timo también produce hormonas para el crecimiento y la maduración de los tejidos. Las células T se pierden continuamente y deben reponerse a lo largo de la vida. Cuando el remplazo se frena, empiezan los problemas.

¿Envejecemos porque envejece el timo?
A medida que envejecemos, la glándula del timo empieza a encogerse, un proceso que los científicos llaman involución. Pero este cambio de tamaño también indica que está dejando de hacer su trabajo. Se cree que el deterioro estructural del timo es una de las principales razones por las que con la edad cada vez somos más vulnerables a las enfermedades infecciosas, como la gripe y la neumonía, y en última instancia, el motivo por el que envejecemos. Menos células T, menos funcionales, quiere decir que el organismo tiene más difícil eliminar los patógenos externos, pero también eliminar las células defectuosas, como las células senescentes o células zombie, que están dañadas pero siguen vivas, produciendo inflamación, y las células cancerosas.

El timo envejece más rápidamente que cualquier otro tejido del cuerpo, lo que disminuye la capacidad de las personas mayores para responder a enfermedades. Esto incluye a la eficacia de las vacunas, que son menos efectivas en las personas mayores, que precisamente necesitan mayor protección.

¿Qué es lo que dispara la degeneración del timo? Una de las posibles causas es la variación de las hormonas sexuales con la edad (testosterona y estrógenos). Sin embargo, está ganando fuerza la hipótesis de que el estrés oxidativo, es decir, el aumento de los radicales libres, está detrás de su deterioro. Esto se descubrió a principios del siglo XX, cuando se observó que en las autopsias a bebés que habían muerto de difteria, el timo había encogido.

Esto da una pista de cómo se podría evitar o revertir la degeneración del timo, y por tanto de nuestro sistema inmunitario, evitando los factores que generan estrés oxidativo: la radiación solar, contaminantes y metales pesados, y también el sedentarismo, las alteraciones del sueño, el tabaco y el alcohol y, especialmente, el estrés psicológico.

Cómo regenerar la glándula del timo para envejecer más lentamente
Todo lo anterior ha hecho que se empiece a considerar la regeneración de la glándula del timo como una estrategia para prevenir el cáncer y otras enfermedades y además, retrasar el envejecimiento.

El timo es capaz de regenerarse por sí solo hasta cierto punto. Ya en 1986 se consiguió regenerar el timo en ratones de laboratorio usando hormona de crecimiento, y en 2003 el experimento había funcionado con seres humanos usando durante un mes hormona de crecimiento combinada con dehidroepiandrosterona (DHEA), una hormona que disminuye con la edad y también se ha propuesto como tratamiento antienvejecimiento.

En 2019, un experimento diseñado específicamente para rejuvenecer el timo confirmó que era posible no ya detener, sino retrasar la edad biológica. Para ello usaron una combinación de hormona de crecimiento con dos medicamentos para la diabetes: metformina y, de nuevo, DHEA. Como media, los participantes “rejuvenecieron” 2,5 años biológicamente.

La terapia con antioxidantes, como la vitamina C, permite reducir el daño oxidativo que afecta al la glándula del timo y estimular el mecanismo de regeneración natural. Esto es especialmente importante en las personas que reciben quimioterapia o radioterapia, intervenciones que resultan muy perjudiciales para esta glándula. Una alternativa muy interesante para estas personas es la posibilidad de cultivar in vitro células timoideas que después se pueden transplantar a las personas que las necesiten.

Como ocurre en otras dolencias, las deficiencias de nutrientes pueden empeorar los síntomas y la degeneración. En el caso del timo, los niveles de zinc son cruciales para mantener esta glándula saludable.

jueves, 15 de junio de 2023

Arde Canadá: ¿Qué está pasando en el país norteamericano?


Las imágenes de la ciudad de Nueva York envuelta en una densa neblina de color anaranjado, casi apocalíptica, han abierto estos días los telediarios de medio mundo. Las informaciones iban todas en la misma dirección: la Gran Manzana está sufriendo un episodio extremo de alta contaminación debido a los incendios de Canadá. Y sin embargo, pocos medios han informado sobre el foco del problema.

En este momento hay activos en el país norteamericano un total de 414 incendios forestales, de los cuales más de la mitad, 239, están fuera de control. La zona más castigada es la provincia de Quebec, un área gigantesca, cuyo tamaño es tres veces el de España, pero en la que apenas viven medio millón de personas. Allí, 35.000 residentes han tenido que ser evacuados por unos incendios considerados de sexta generación que ya han arrasado 800.000 hectáreas, equivalentes a la mitad de Andalucía.
Y es que, aunque el fuego no es precisamente un desconocido en el país, los incendios suelen tener lugar en el otro extremo, al oeste. El motivo: la zona de Quebec tiene un clima mucho más húmedo y suave, debido a la influencia del Atlántico Norte. Sin embargo, este año las condiciones climáticas han sido extremas: durante el invierno apenas nevó, y una inusual ola de calor azotó la zona a principios de mayo, lo que se tradujo en temperaturas de hasta 33 grados. Todo ello ha creado un caldo de cultivo idóneo para el fuego.

Un aire irrespirable
El humo es la otra consecuencia del fuego. El viento lo ha llevado hacia el sur, provocando que más de 111 millones de personas se hayan visto afectadas en el noreste de Estados Unidos, según la agencia de protección del medioambiente. Además de Nueva York, la capital, Washington DC, se ha visto enormemente afectada por la mala calidad del aire. El fenómeno está obligando a retrasar vuelos por culpa de la escasa visibilidad, así como a cancelar eventos deportivos y actividades al aire libre. Muchos colegios han cerrado, forzando a los niños a retomar la educación a distancia que se implementó durante el confinamiento.

El hecho de que Estados Unidos también esté siendo afectado por las consecuencias de los incendios es un indicativo de que, en materia medioambiental, las fronteras importan poco. La situación ha llevado al presidente estadounidense, Joe Biden, a ofrecer “apoyo incondicional” a sus vecinos del norte, y ha enviado a 600 bomberos para combatir el fuego. Lo que está ocurriendo en Canadá es, según Biden, “un crudo recordatorio de los impactos del cambio climático". Por su parte, el primer ministro canadiense, Justin Trudeau, ha calificado la situación de “aterradora”.

“Estamos viendo cada vez más este tipo de incendios debido al cambio climático”, ha añadido Trudeau, que se ha referido a la actual oleada de incendios que sufre el país como la peor de su historia. “El Gobierno de Canadá trabajará con nuestros socios de todo el mundo para hacer frente a este problema y abordar sus efectos”.


Tipos de células

En la naturaleza existen dos tipos de células: las células procariotas y las células eucariotas. Los animales, los hongos y las plantas están formados por células eucariotas, mientras que las bacterias y las arqueas están formadas por células procariotas.

Sin excepción, todos los seres vivos en el planeta, no importa el tamaño o la forma que tengan, están compuestos por células. Por esta razón los científicos dicen que las células son las unidades básicas de los organismos vivos.

La mayor parte de las células tienen un tamaño muy pequeño, prácticamente invisible a simple vista, por lo que se necesitan instrumentos ópticos especiales para observarlas. Dichos instrumentos se conocen como microscopios y su invención fue la clave para el descubrimiento de estos pequeños “ladrillos”.

Además de los animales y las plantas, hay en el mundo infinidad de seres microscópicos que son organismos unicelulares, es decir, que están formados por una sola célula. En el interior de estos ocurren exactamente los mismos procesos que en los organismos más grandes, los cuales están formados por miles de millones de células.

¿Cómo identificar una célula?
Sea que pertenezcan a un organismo multicelular (con muchas células) o a un microbio unicelular, todas las células comparten ciertos atributos que nos permiten identificarlas como células, entre los cuales podemos mencionar a 3 que son muy importantes:

La membrana plasmática: todas las células existen gracias a una cubierta que las rodea y las define, a esta la conocemos como la “membrana plasmática”. Esta membrana permite que el interior de las células no se mezcle con lo que está fuera de ellas y se encarga de controlar todo lo que entra y lo que sale.

El citosol: la membrana plasmática se encarga de formar un espacio dentro del cual está contenida una especie de sustancia acuosa conocida como “citosol”, que es el lugar donde ocurren los procesos esenciales para la vida celular.

El material genético: así como todas las células tienen membrana plasmática y citosol, también todas tienen en su interior material genético en forma de ácido desoxirribonucleico (ADN) y ácido ribonucleico (ARN). Se trata de moléculas que contienen las instrucciones necesarias para producir todos los componentes celulares y son las que permiten que cuando una célula se divide produzca dos células iguales.

¿Cuántos tipos de células hay?
Dependiendo de cómo está ordenado el ADN en el citosol, podemos decir que hay dos tipos de células.Células eucariotas: si el ADN está compacto y encerrado en un espacio definido por una membrana.

Células procariotas: si el ADN está más bien disperso en una región del citosol.

Células eucariotas: si el ADN está más bien disperso en una región del citosol.

Los seres humanos y otros animales, todas las plantas, los hongos y gran cantidad de microorganismos en la naturaleza están compuestos por células eucariotas.

Las células eucariotas tienen su material genético encerrado en el interior de una especie de “saco” redondeado que conocemos como núcleo. Esta es una de las características más importantes de este tipo de células, muy útil para diferenciarlas de las células procariotas, por ejemplo.

Las células eucariotas son las unidades que componen a los organismos más complejos e increíbles de la naturaleza; los mamíferos acuáticos, los árboles, los hongos, las abejas o los seres humanos.

Existen dos grandes grupos de células eucariotas: las células animales y las células vegetales. Aunque ambos grupos son de células eucariotas, presentan algunas diferencias entre sí.

Características generales de una célula eucariota
A pesar de que podemos nombrar diferencias importantes entre las células de un animal y las de una planta, todas las células eucariotas (con muy puntuales excepciones) comparten muchas características comunes, veamos cuáles son:

Membrana plasmática y citosol
La membrana plasmática define a las células y encierra a todos sus componentes internos, que están “suspendidos” en el citosol. La membrana tiene poros y canales por los cuales algunas sustancias pueden salir de la célula y otras pueden entrar, lo que es muy importante para la comunicación de la célula con su entorno.

En el citosol están todos los componentes que hacen que una célula tenga identidad y cumpla sus funciones, es decir, están el núcleo con el ADN y otros componentes membranosos que se encargan de producir, convertir y aprovechar todo lo que la célula necesita para vivir.

Citoesqueleto
Atravesando el espacio interno de la célula y en estrecha relación con la membrana plasmática, las células eucariotas cuentan con una especie de “esqueleto” o “andamio” en su interior, formado por proteínas filamentosas que participan en el transporte de materiales de un lugar de la célula a otro.

Este esqueleto les da a las células gran estabilidad física, participa en el movimiento del cuerpo celular y en la comunicación entre los componentes internos de las células y entre estas y el medio extracelular.

Flagelos y/o cilios
Algunas células eucariotas tienen en su superficie estructuras que les sirven para moverse o desplazarse en el espacio donde se encuentran. A tales estructuras, dependiendo de su longitud y complejidad, se les conoce como cilios y flagelos.

Los cilios parecen pequeños pelitos que se extienden desde la membrana plasmática a no más de 10 micrómetros, es decir, más o menos la millonésima parte de un metro. Los podemos observan más comúnmente en los microorganismos.

Los flagelos, por otra parte, son estructuras más complejas que pueden llegar a tener hasta 1 milímetro de largo. Muchas células animales y vegetales se valen de estos para “nadar” rápidamente en el agua o en el interior de algunos tejidos.

Los orgánulos citosólicos
Las células eucariotas se distinguen de las procariotas por su complejidad y organización interna. En su citosol, estas células tienen complejos sistemas de membranas que delimitan lo que los científicos denominan orgánulos u organelas citosólicas. Los orgánulos comunes para las células eucariotas son:

– Núcleo y nucleolo: donde se encierra el ácido desoxirribonucleico (ADN) en forma de cromosomas. El nucleolo es una región en el núcleo donde se producen los ribosomas, que son las moléculas encargadas de traducir la información del ADN a proteínas.

– Retículo endoplásmico: un orgánulo formado por una prolongación de la membrana del núcleo; en este se producen muchas proteínas cuyo destino final es la membrana plasmática, la membrana o el lumen de otros orgánulos citosólicos.

– Complejo de Golgi: otro orgánulo membranoso formado por unos “sacos” aplanados que se apilan entre sí y en cuyo interior se modifican las proteínas producidas en el retículo endoplásmico. Desde el complejo de Golgi se distribuyen diferentes moléculas hacia diferentes sitios de la célula.

– Lisosomas: son pequeños orgánulos rodeados por una sola membrana. Están llenos de proteínas con la capacidad de degradar otras proteínas y moléculas que la célula no necesita más, liberando sus componentes para que sean aprovechados por otros orgánulos y/o proteínas en el citosol.

– Peroxisomas: así como los lisosomas, los peroxisomas son pequeños orgánulos con membranas sencillas. Su función principal es la degradación de compuestos reactivos que son dañinos para la célula, aunque también participan en otras funciones metabólicas importantes, fundamentalmente en la degradación de las grasas (aunque esto varía entre los tipos de células).

– Vesículas de transporte: vesículas de pequeño tamaño que están “nadando” libremente en el citosol y que en su interior transportan distintas moléculas; se encargan de “entregar” dichas moléculas a otros orgánulos celulares o a la membrana plasmática.

– Mitocondrias: son los centros energéticos más importantes de las células. Son orgánulos muy parecidos en tamaño y forma a las bacterias (células procariotas). Tienen su propio ADN y a partir de este producen la mayor parte de sus componentes. Las células eucariotas tienen muchas mitocondrias que se encargan fundamentalmente de aprovechar el oxígeno para producir energía.

– Vacuolas: orgánulos usualmente están llenos de líquido u otras sustancias que muchas veces cumplen funciones de almacenamiento.
Célula eucariota animal


Las células animales son las células que forman a los organismos pertenecientes al reino animal. No tienen pared celular, es decir, que están cubiertas únicamente por la membrana plasmática y pueden tener tamaños y formas muy variables.

Estas células tienen todos los orgánulos comunes para las células eucariotas: membrana plasmática y citosol, núcleo y nucleolo, retículo endoplásmico, complejo de Golgi, mitocondrias, lisosomas, peroxisomas, vesículas de transporte y, en muchos casos, vacuolas.

Adicionalmente, las células animales poseen unos “orgánulos” muy pequeños conocidos como centrosomas, que contienen a los centriolos. Los centrosomas son los complejos que se encargan de la síntesis y la organización de los microtúbulos durante la división celular.

La mayor parte de las células animales tiene una capa “mocosa” o “gelatinosa” a su alrededor conocida como glicocálix que es muy importante para estas y que se forma por unos azúcares presentes en la membrana plasmática.

Un ejemplo de célula animal es la neurona. Las neuronas tienen todos los orgánulos típicos de una célula animal y podemos identificarlas gracias a su forma particular, pues tienen un cuerpo o “soma” rodeado de unos “filamentos” formados por la membrana plasmática (las dendritas) y una prolongación de gran longitud conocida como “axón”.

Célula eucariota vegetal


Las células vegetales son las células que forman el cuerpo de todos los organismos pertenecientes al reino Plantae. Se distinguen de las células animales por varios aspectos importantes:

– Tienen pared celular: además de la membrana plasmática, sus células están cubiertas por una pared celular formada por un tipo especial de compuesto llamado celulosa, que les proporciona mucha resistencia mecánica y estructural.

– Tienen mitocondrias, pero también tienen otros orgánulos parecidos llamados plastidios. El plastidio más importante y característico de todos los organismos vegetales se conoce como cloroplasto y es por quien las plantas pueden realizar la fotosíntesis, es decir, alimentarse de agua y de los rayos del sol.

– No presentan centrosomas o centriolos para la organización de los microtúbulos durante la división celular.

– Casi todas las células tienen grandes vacuolas llenas de agua, cuya presencia es muy importante para diferentes procesos celulares, así como para mantener la forma de las células en los tejidos.

Si vemos a trasluz un fragmento de la capa de una cebolla podemos ver que está compuesta por “celdillas” bien definidas, una al lado de la otra, casi formando filas y columnas; estas celdillas son células.

Células procariotas
Las bacterias y las arqueas pertenecen a un grupo de organismos formados por células procariotas. Estas células, a diferencia de las células eucariotas, no tienen membranas en su interior y, por lo tanto, no tienen un orgánulo para encerrar y comprimir su ADN.

Tanto las bacterias como las arqueas son organismos unicelulares, y esta es una de las otras características que permite distinguir a las células eucariotas de las procariotas: que las últimas no forman tejidos ni ninguna clase de forma multicelular.

Los procariotas son organismos sumamente diversos y tienen gran importancia en todos los ecosistemas de la biosfera, donde participan en múltiples procesos sin los cuales no sería posible la vida en la tierra.
Características generales de una célula procariota


Así como las células eucariotas, las células procariotas también tienen una membrana celular que les da forma y que contiene todos sus componentes internos (en el citosol). Algunas bacterias, además, tienen una pared que las protege de patógenos, de condiciones ambientales desfavorables, etc.

Estas células presentan distintos tamaños y formas: algunas son redondeadas y otras son, más bien, “bastoniformes”, es decir, que se parecen a un bastoncito. Muchas de estas células tienen cilios y flagelos que les permiten moverse de un lugar a otro, bien sea en respuesta a estímulos químicos o por falta de agua.

No tienen ningún orgánulo intracelular como el de las eucariotas, pero su ADN se encuentra más o menos restringido a una región del citosol conocida como nucleoide.

Otras partes de la célula procariota que no se encuentran en las eucatioras son:

Plásmidos: son estructuras circulares de ADN. Se tratan de portadores de genes que no están involucrados en la reproducción.

Cápsula: se encuentra en algunas células bacterianas y ayuda a retener la humedad, asiste a la célula para adherirse a las superficies y los nutrientes. Se trata de un revestimiento exterior adicional que protege la célula cuando es absorbida por otros organismos.

Pili: una especie de «pelos» en la superficie y que muchas veces cumplen importantes funciones en el intercambio de información genética entre bacterias.

Ejemplos de células procariotas
Las bacterias y las arqueas son muy abundantes en la naturaleza, pero usualmente estamos más familiarizados con las bacterias, pues las explotamos desde el punto de vista industrial con diversos propósitos.

Nuestros intestinos, por ejemplo, están poblados con complejas comunidades bacterianas que nos ayudan a digerir los alimentos y cuyo desbalance muchas veces es lo que nos ocasiona cólicos y diarreas. La bacteria Escherichia coli es el ejemplo más común de comensales intestinales.

Industrialmente hablando, el yogurt es producido gracias a la acción de dos o más especies de bacterias del género Lactobacillus, que fermentan los azúcares en la leche de vaca, produciendo el sabor característico de este alimento.

miércoles, 14 de junio de 2023

Karl Landsteiner y las rarezas de los grupos sanguíneos


Karl Landsteiner. Patólogo e inmunólogo estadounidense de origen austriaco. Mientras trabajaba como ayudante en el Instituto de Patología de Viena detectó varias diferencias en la sangre humana, directamente relacionadas con los problemas de rechazo experimentados durante las transfusiones. En 1901 demostró la existencia de, al menos, tres tipos básicos de sangre humana que se diferenciaban por el tipo y la cantidad de antígenos que poseían. Landsteiner acuñó los términos A, B y 0 para designar estos tres tipos o grupos sanguíneos distintos.

Las primeras pistas sobre por qué las transfusiones de principios del siglo XIX habían fracasado eran los cúmulos de sangre. Cuando los científicos a finales de 1800 mezclaban sangre de diferentes personas en tubos de ensayo, a veces los glóbulos rojos quedaban pegados, o sea, se aglutinaban. Pero, como la sangre por lo general provenía de los pacientes enfermos, los científicos pensaron que aglutinaba por algún tipo de patología que no valía la pena investigar. Nadie se molestó en ver si la sangre de personas sanas aglutinaba. Hasta que llegó Karl Landsteiner.

El médico vienés preguntó qué pasaba así que empezó a recoger muestras de miembros de su laboratorio, incluido él mismo. Separó el plasma de las células y empezó a mezclar el plasma de unos con las células de otros. Fue entonces cuando se dio cuenta de que la aglutinación sólo se producía si se mezclaba entre determinas personas que, ordenando según sucedía, separó en tres grupos: A, B y C. Posteriormente el C pasaría a llamarse O y se descubriría el grupo AB.

Si mezclaba el plasma del grupo A con células rojas de la sangre de otra persona en el grupo A, el plasma y las células se mantenían en forma líquida. La misma regla se aplicaba al plasma y los glóbulos rojos del grupo B. Pero si Landsteiner mezclaba plasma del grupo A con células rojas de la sangre de B (y viceversa) entonces había aglutinación. A mediados del siglo XX Philip Levine descubriría cómo categorizar la sangre según el factor Rh.

Landsteiner nunca llegó a saber qué era lo que distinguía una sangre de la otra. Posteriores generaciones de científicos descubrieron que la superficie de las células rojas de la sangre tienen diferentes moléculas en su superficie. Aun así, su descubrimiento fue el pistoletazo de salida para las transfusiones de sangre a gran escala y tener los bancos de sangre como tenemos hoy día, y por ello se llevó el Premio Nobel de Medicina del año 1930.

Pero hecho el descubrimiento y conocida la causa de los problemas con las transfusiones hubo otra pregunta que se planteó: ¿por qué? ¿por qué existen grupos de sangre?

Y todo por un gen

En la década de los 1990 los científicos descubrieron el gen responsable del grupo de sangre es uno solo al que llamaron gen ABO. Diferentes grupos de sangre difieren en este gen. Y también han encontrado que nuestros tipos de sangre son muy antiguos. Los gibones y los seres humanos tenemos variantes para los grupos A y B, y esas variantes proceden de un ancestro común, que vivió hace 20 millones de años. Y todavía queda analizar la sangre de más primates. Los chimpancés, por ejemplo, sólo tienen tipos de sangre A y O, mientras que los gorilas, por otro lado, tienen sólo B.

No se sabe si el hecho de que existan grupos de sangre sea debido a una presión selectiva o, por el contrario, que hayan surgido por falta de presión selectiva. Los científicos siguen buscando.

Y todo se complica más. En el año 1952 los científicos descubrieron en Bombay un grupo de personas que no tenían ningún tipo de sangre ABO. A esta condición se le llamó fenotipo de Bombay. Son personas normales, salvo que en el caso de que tuvieran que recibir una transfusión, sólo podrían recibir de su mismo tipo. Ni siquiera pueden recibir de la O. Y tampoco es el único.

Existen otros muchos factores raros, como el Rh nulo, de los que se han encontrado apenas 43 personas en todo el mundo. Una de estas personas,
Thomas, tiene una leve anemia, por lo que dona sólo 4 veces al año. Lleva siempre consigo una tarjeta en la que pone su tipo de sangre, ya que una transfusión de cualquier otro grupo podría ser letal. Y sólo viaja a países donde sepa que va a ser bien atendido en caso de problemas: los que menos problemas burocráticos pongan a la hora de trasladar la sangre de un país a otro.

Así que si sois de los O que sólo tiene un 5% de la población mundial, podéis sentiros afortunados.

viernes, 9 de junio de 2023

Javier Peña El 'influencer' de la crisis climática

Javier Peña es un divulgador científico y activista medioambiental que en 2018 fundó la plataforma de vídeos divulgativos Hope! En pie por el planeta, que se ha convertido en el canal de Facebook con más impacto del mundo en el área de medio ambiente, superando los 500 millones de reproducciones y los 1.5 millones de seguidores. Actualmente trabaja en el desarrollo de una serie documental sobre soluciones a la crisis climática y escribe un libro con la editorial Crítica.

Este hombre demuestra que la divulgación científica, transmitida en vídeos cortos con lenguaje accesible y sin perder rigor, puede convertirse en un fenómeno viral. 

Javier Peña, un comunicador de 34 años experto en redes sociales y tecnología audiovisual, protagoniza un hecho inusitado. En sólo dos años, ha conseguido reunir a 1,3 millones de seguidores y que sus vídeos hayan superado los 400 millones de reproducciones. 

Que tantas personas se sientan atrapadas y compartan estos vídeos es sorprendente, sobre todo porque en ellos predomina la divulgación científica sin concesiones en un original esfuerzo de divulgación sobre la crisis climática.

Hasta ahora, las redes sociales han sido un terreno abonado para los agentes del negacionismo climático; también menudean las propuestas desenfadadas, alegres y banales que invitan al salvar el planeta con un “pequeño gesto”.

En cambio, los vídeos de Peña son una muestra de realismo crudo, un golpe al estómago, buscan sacudir al espectador para que cobre conciencia de las catástrofes climáticas y la necesidad de actuar para ponerles remedio.

Sus videos tienen mucho que ver con experiencias vitales muy concretas. “Hace 2 años sucedieron dos cosas que cambiaron mi vida: me convertí en padre y el Panel Intergubernamental sobre Cambio Climático (IPCC) de la ONU publicó un informe devastador en el que se nos advertía que solo teníamos 12 años para llegar al punto de no retorno de la catástrofe climática. Aquella lectura me puso la piel de gallina”, dice en conversación telefónica desde Alpedrete (Madrid), desde donde teletrabaja.

Siempre se consideró una persona ecologista, pero el cambio climático no era ni mucho menos el eje de su actividad. Sin embargo, a raíz del informe del IPCC, empezó a “devorar” libros e informes. Se vio sumido “en una angustia existencial”, una ansiedad provocada por la brecha que percibía entre la alerta que lanzan los científicos y la despreocupación cotidiana del hombre de la calle.

Ese impulso le arrastró hacia la ciencia climática, creó una página de Facebook y comenzó a elaborar videos, donde ilustra la crisis climática y ecológica. Con un modesto móvil y un presupuesto cero, el divulgador se lanzó a elaborar vídeos breves y dinámicos que alertan sobre la gravedad de la situación del planeta; para ello, recurre al conocimiento científico más contrastado, pero dándolo a conocer de manera llana y atractiva.

El resultado es Hope!, un humilde proyecto financiado con crowdfunding que se ha convertido en la página de Facebook con más impacto del mundo en el área de medio ambiente.

“Lo alucinante fue la acogida que tuvieron los vídeos”, resalta. De repente, llegaron las audiencias masivas. La catástrofe climática de Texas tuvo más de 11 millones de visualizaciones; y el éxito que tiene el sistema de depósito y retorno de envases de Alemania (“en contraste con el fallido modelo de reciclado español”), 16 millones. “Ni en mis sueños más locos podía pensar que llegaría a los 400 millones de visualizaciones”, confiesa. 

Peña atribuye esa favorable acogida a que existe una preocupación ciudadana latente sobre la crisis climática “y muchas ansias de comprensión”, pues todavía hay poca gente que entienda la profundidad de la amenaza. “El público quiere explicaciones sin infantilismos; que se les trate como personas adultas”, constata.

Confiar en la divulgción
Con estas premisas, se adentra en la complejidad de los fenómenos climáticos sin rehuir los cambios sociales profundos que se requieren como estrategias de respuesta. Conceptos como el “punto de no retorno”, el impuesto al carbono, la acidificación de los mares, los deshielos del permafrost, los límites biofísicos del planeta, la economía ecológica o el decrecimiento son desacralizados y van desfilando entre imágenes, mapas y gráficos sencillos y sugerentes, trufados con un catálogo de soluciones, como un desafío frente a quienes creen que la divulgación de la emergencia climática es una receta que requiere mensajes y alegres que no den quebraderos de cabeza para no aturdir demasiado al sufrido ciudadano.

“Si yo estoy en un edificio en llamas, cuando vinieran los bomberos, no espero que me traten como a un niño, sino que me digan: ‘¡el fuego va por la segunda planta y tiene dos minutos para escapar’”, explica este hombre que siempre tiene una comparación didáctica a mano.
Estamos en medio de la mayor emergencia que jamás haya conocido la humanidad. De lo que hagamos este decenio dependerá el futuro de los próximos milenios

Como padre tampoco quería quedarse con los brazos cruzados y cargar toda su vida las consecuencias de la “rendición”. Por eso, se decantó por construir imágenes que sirven de antídoto frente “a quienes vaticinan el fin del mundo independientemente de nuestra acción” y “expanden mensajes para bloquear la transición”.

Además, ha podido consolidar las credenciales de Hope! reuniendo a algunos de los principales expertos y divulgadores en clima y desarrollo perdurable de España en un consejo editorial que le permite garantizar que solo la verdad se haga viral (Fernando Valladares, Fernando Prieto, Joaquín Araujo, Rosa M. Tristán..)

“Estamos en medio de la mayor emergencia que jamás haya conocido la humanidad. De lo que hagamos este decenio dependerá el futuro de los próximos milenios”, expone su filosofía este hombre polifacético. Peña fue diseñador gráfico y de webs; luego se especializó en redes sociales; y ha sido durante años “free lance”, hasta que llegó a la conclusión de que no tenía sentido continuar su trabajo rutinario, “banal y absurdo”, haciendo vídeos para empresas. Y, en exclusiva, trabaja para Hope!

Mientras, en su vida cotidiana intenta ser consecuente. Ha dejado de comer carne, ha contratado una comercializadora que le proporciona electricidad de origen renovable, utiliza el transporte público y consume productos ecológicos y de proximidad. Pero no cree que la solución pase solo por un cambio de comportamientos personales, sino que aboga por que se acometan “cambios legislativos, estructurales y políticos que saquen a los combustibles fósiles de nuestras vidas, para recuperar los sistemas naturales que hacen que funcione la vida”.

Y con la misma convicción, pide al Congreso “que abandonen el negacionismo climático” en la elaboración de nueva ley de Cambio Climático. “Si un médico te receta un antibiótico cada 8 horas no puedes tomarlo cada tres días”, suelta para pedir más ambición.

“Las soluciones -continúa- son tan viables y tan beneficiosas para toda la población que es alucinante que no se estén tomando ya. Hay que dejar los combustibles fósiles para dejar de respirar aire cancerígeno en las ciudades. Hay que pisar el acelerador e impulsar la economía con una transformación inédita, como la que se requiere”.

Ahora trabaja en una serie documental sobre cómo afrontar a tiempo la crisis climática y ecológica, proyecto en el que varias importantes productoras ya han mostrado interés. A eso se dedica Javier Peña. 

jueves, 8 de junio de 2023

La UNAM, hacia un futuro sustentable

En 1973, la Organización de las Naciones Unidas estableció el 5 de junio como fecha para conmemorar el Día Mundial del Medio Ambiente. Con motivo de esta celebración, la UNAM da a conocer las actividades que realiza en favor del cuidado ambiental y cómo promueve estas iniciativas entre estudiantes, docentes y empleados.

Como parte de su compromiso con un futuro sustentable, la Universidad lleva a cabo, mediante sus redes de investigación, acciones que impulsa desde sus propios campus, como crear una ciudadanía sostenible, promover prácticas para el cuidado del ambiente y hacer conciencia sobre los problemas ambientales.

Desde su comunidad, esta casa de estudios busca construir una ciudadanía consciente de los peligros y los retos ambientales contemporáneos, para crear sociedades más justas, participativas y ambientalmente responsables.

Respecto a las prácticas de sustentabilidad, la UNAM pone en marcha proyectos que buscan reducir el consumo de botellas de PET, fomenta el uso responsable del agua y de la energía, y promueve un consumo sustentable en la comunidad estudiantil. Además, los alumnos participan en la creación de huertos urbanos, jardines polinizadores y áreas verdes, y en el manejo de los residuos.

La institución cuenta con redes de investigación por medio de las cuales crea vínculos interinstitucionales que impulsan proyectos cuyo propósito es la identificación de problemas ambientales y sus soluciones.

La Universidad, por medio de la Coordinación Universitaria para la Sustentabilidad (CoUS), contribuye a crear conciencia sobre los problemas del ambiente y la importancia de la participación para atender sus implicaciones, afirma la doctora Leticia Merino Pérez, titular de esta dependencia.

Las tareas de la CoUS
Merino Pérez comenta que la CoUS impulsa la materia Introducción a la Sustentabilidad como optativa para todas las licenciaturas de la UNAM. “Sobre este mismo tema impartimos talleres a profesores y lanzamos un curso en línea, así como otro de ambientes alimentarios sostenibles”.

Junto con nueve entidades adscritas a la Coordinación de Humanidades, la Coordinación de la Investigación Científica y la Secretaría General se publicará la revista Sustentabilidades, miradas desde América Latina, y se organiza el Congreso Nacional Sustentabilidades. Construcciones, debates y retos.

Seminarios
Para responder al compromiso de la formación de una ciudadanía ambiental se imparten dos series de seminarios: Los grandes problemas socioambientales de México, cuya última sesión, “El futuro envenenado”, abordó la presencia de agrotóxicos en niñas, niños y adolescentes; y Crisis de la biodiversidad, que coordina con el Instituto de Investigaciones en Ecosistemas y Sustentabilidad (IIES), y en la que se abordan las implicaciones de la desaparición de polinizadores y la defaunación de los bosques.

A partir de algunos de estos seminarios, refiere, han establecido colaboración con La Jornada Ecológica y se han desarrollado y publicado números especiales sobre los impactos del extractivismo en México, la crisis de los polinizadores y las perspectivas de los jóvenes estudiantes universitarios sobre los problemas ambientales y sus soluciones viables.

Festivales
Pero la Coordinación no sólo da cursos, también organiza festivales a favor del cuidado del medio ambiente. “Hicimos, junto con Pumagua, el Festival Universitario del Agua y la carrera del agua, en la que participaron más de 3,000 personas. El Festival de la Niñez por un Futuro Sustentable rompió récord de asistencia, ya que, con el apoyo de la Dirección General de Atención a la Comunidad, la Dirección General de Deporte Universitario y los institutos de Geografía, de Astronomía, de Geofísica y de Ciencias de la Atmósfera y Cambio Climático, tuvimos más de 3,500 participantes”.

“El Festival Ciclista La Fuga y el Pedal, el Festival del Día de las Abejas y el Festival de la Juventud son otros que también se llevan a cabo. Además, junto con las facultades de Química, de Ciencias Políticas y Sociales (FCPyS), y de Psicología (FP), y la Escuela Nacional de Trabajo Social (ENTS), presentamos el ciclo de cine Sustenta Cinema, en el que se proyectan películas documentales sobre distintos temas ambientales”, añade la especialista.
Acciones en los campus
La coordinadora resalta que en los campus se experimentan soluciones para tener un mejor manejo de los recursos y los ecosistemas.

Agrega que han promovido campañas para conocer el consumo de agua y disminuirlo en algunas entidades, empezando en dos escuelas piloto: la ENTS, que ha sido muy entusiasta, y la FCPyS.

“Uno de nuestros objetivos este 2023 es reducir un 30 % el consumo de botellas de PET, a partir de la instalación de bebederos de agua en la ENTS y en la FCPyS; además, se planea instalar otros en la Facultad de Arquitectura y en la zona de las Islas. Igualmente en estos espacios se han colocado “biciestacionamientos”.

Campaña alimentaria
Para la experta, uno de los grandes problemas universitarios es la falta de acceso de los estudiantes a alimentos producidos sin dejar huellas ecológicas y nutritivos, por lo que buscan crear cafeterías sustentables y barras de alimentos en los institutos de Geofísica y de Geología.

A ello se agrega el Mercado Universitario Alternativo, proyecto que lleva a cabo la CoUS junto con Tienda UNAM y en el que participan Productores del Suelo de Conservación, quienes generan alimentos sanos que al mismo tiempo contribuyen a la conservación del suelo.

Un ejemplo de consumo responsable y solidario es el café de sombra de pequeños productores campesinos. Este proyecto es impulsado junto con Tienda UNAM, donde dicho café se vende desde hace cinco años.

En busca de más áreas verdes
Asimismo, se busca que la UNAM tenga más áreas verdes. Para eso se han instalado jardines de polinizadores con especies nativas en la FP, la ENTS y la Escuela Nacional de Estudios Superiores (ENES), Unidad Juriquilla.

Dentro de esta misma línea de actividades para la conservación de áreas verdes se restaura el geopedregal ubicado frente al Instituto de Geografía y la Dirección General de Administración Escolar.

Voluntariados y estrategias
La CoUS, puntualiza, trabaja para acercar a los alumnos a las prácticas de restauración y manejo sustentable de los campus mediante voluntariado. Justo en una de sus áreas hacen convocatorias para participar en actividades como la instalación de jardines de polinizadores. Por ejemplo, en los planteles del Colegio de Ciencias y Humanidades Oriente y Sur se colocaron huertos y se efectuaron jornadas de limpieza.

“Junto con la Universidad Veracruzana se llevó a cabo el Reto estudiantil. En esta actividad, los estudiantes trabajaron con la asesoría de mentores para seleccionar problemas ambientales específicos presentes en los campus y proponer soluciones”.

Otro de los ejercicios en voluntariados fue invitar a estudiantes, trabajadores y académicos a participar en una documentación colectiva llamada “¿La sustentabilidad en el campus?”, con la idea de documentar problemas y buenas prácticas ambientales.

Compromisos
De acuerdo con la especialista, los retos ambientales son múltiples y muy graves, por lo que detener y, en la medida de lo posible, revertir el deterioro ambiental es el mayor desafío que ha enfrentado la humanidad.

Además, afirma que “como sociedades nos tenemos que comprometer con la construcción de la sustentabilidad, considerando el deterioro como un problema socioambiental con causas políticas y económicas, e implicaciones sociales muy graves presentes y futuras”.

“Sí hay que cuidar el uso personal del agua, pero hay que promover el derecho humano a ese recurso, así como evitar la contaminación y la destrucción de las cuencas y los bosques; para esto necesitamos mejores instituciones ambientales y leyes, y el fortalecimiento del tema ambiental, y esto no sucederá si no lo empujamos desde la ciudadanía, y aquí en la UNAM buscamos generar esa conciencia y ese compromiso”, concluye Merino Pérez.