sábado, 24 de abril de 2021

15 series de televisión para entender la ciencia

 'La medicina en las series de televisión' ofrece la visión científica de algunas producciones como 'The Big Bang Theory', 'Breaking Bad' o 'House'

Junto con el policíaco y el legal, el drama médico ha constituido gran parte de las historias de la televisión. Los workplace programs, o programas ambientados en un lugar de trabajo, se popularizaron hace décadas tras el éxito City Hospital, de la CBS, estrenada en 1951 y, sobre todo, el de Hospital General, que nació en 1963 y sigue emitiéndose en la actualidad.

El libro La medicina en las series de televisión ofrece las reflexiones de 18 profesionales del mundo de la salud acerca de la representación audiovisual que se hace de ellos en varias series de ficción. La obra, que puede descargarse gratuitamente en Internet, ha sido coordinada por el crítico de series Toni de la Torre y publicado por la Fundación Dr. Antonio Esteve.

'House' y el diagnóstico médico

Dr. Gregory House.
Dr. Gregory House.

Los dramas médicos anteriores a House se basaban en los hechos paralelos a las enfermedades, como los encuentros amorosos o los problemas familiares de los protagonistas, quedando los diagnósticos y los pacientes relegados a segundo plano. Esta serie surge de Diagnosis, la columna mensual de la periodista y doctora Lisa Sanders que relataba historias médicas de enfermedades o tratamientos poco comunes.

La figura del doctor Gregory House es la antítesis del profesional médico retratado en series y películas que existían hasta la fecha. Arrogante, irritable y adicto a las drogas, pero un genio en su profesión. Este rebelde sin causa muestra el diagnóstico médico como un misterio que debe resolverse sin importar lo que digan los demás. En definitiva, es el máximo defensor de "el fin justifica los medios".

'The Knick' y las técnicas quirúrgicas

Los avances en el ámbito de la cirugía se presentan como los protagonistas principales de esta serie. Situada a principios del siglo XX, The Knick toma como referencia los primeros pasos de la evolución de esta especialidad y trata, paralelamente, otras subtramas de fondo social, entre la que destaca la xenofobia latente en la época y la adicción a la cocaína y el desconocimiento de sus efectos secundarios. Este libro muestra el recorrido histórico de las técnicas quirúrgicas, citando algunas figuras relevantes para el desarrollo de esta especialización como Karl Ferdinand von Graefe, considerado el padre de la cirugía plástica moderna por su perfeccionamiento de la reconstrucción nasal.

'Los Soprano' y el psicoanálisis

El reconocimiento de la Asociación Psicoanalítica de América demuestra que Los Soprano es la serie de televisión que mejor representa el psicoanálisis moderno. El autor del capítulo, Oriol Estrada, explica que el psicoanálisis freudiano es "un modelo teórico y explicativo sobre las emociones, un método de investigación y una forma de terapia, criticado por su énfasis en la cuestión sexual". El mafioso Tony Soprano, protagonista principal de la producción, representa fielmente el comportamiento recurrente de pacientes reales, por ejemplo, al negar su problema o al expresar su miedo a que descubran que está recibiendo tratamiento psiquiátrico. La figura de la doctora Melfi (la psiquiatra en la serie) ha sido criticada por su falta de profesionalidad, ya que algunos expertos consideran que revela demasiados detalles de su vida personal al paciente, cuando debería mostrar una actitud más distante y pasiva. "Cuando uno se enfrenta a la serie desde un punto psicológico, descubre muchas cosas que quizás pasaron desapercibidas entre palizas y asesinatos", sostiene el autor.

'The Big Bang Theory' y el síndrome de Asperger

Sheldon Cooper representa algunos rasgos del síndrome de Asperger.
Sheldon Cooper representa algunos rasgos del síndrome de Asperger.

Sheldon Cooper, uno de los protagonistas de The Big Bang Theory, es un físico teórico con un coeficiente intelectual de 187, dos doctorados y un máster, que tiene una serie de manías muy peculiares. A pesar de que el cocreador de la serie niega que la personalidad de Sheldon esté basada en síndrome de Asperger, las conductas del personaje representan algunos comportamientos de una persona que lo sufre. El autor del pasaje, Ramon Cererols, defiende que Sheldon es una caricatura del Asperger, ya que comparte una gran cantidad de características con la enfermedad, como llamar a la puerta con una secuencia de tres golpes, afrontar preguntas de sus amigos con brutal sinceridad, el odio hacia los cambios o su razonamiento puramente lógico y racional.

Aunque el doctor Cooper sea la figura que mejor representa el síndrome, existen otros personajes con algunos rasgos del trastorno. Gil Grissom, de CSI; Spencer Reid, de Mentes Criminales; Gregory House, de House; o la "ojos locos", de Orange Is The New Black, son ejemplos de la representación de esta enfermedad en series televisivas.

'Breaking Bad' y la adicción a la metanfetamina

'Breaking Bad' aborda el consumo producción y distribución de la metanfetamina

"El tema de la adicción presentado en la serie concuerda con la evidencia científica y muestra claramente el proceso adictivo", explica la escritora del artículo, Patricia Robledo. Breaking Bad exhibe el mundo de las drogas desde todas sus perspectivas: los efectos que produce la metanfetamina, las consecuencias de su consumo, la síntesis y distribución de la droga, la guerra por el control del mercado o los diferentes perfiles de drogadictos, entre otras.

La autora aporta la visión científica que se esconde detrás de la ficción. "La metanfetamina produce sus efectos psicoestimulantes al aumentar las concentraciones extracelulares de monoaminas en el cerebro", sostiene. Por otra parte, critica algunas incoherencias del guión relacionadas con el tono azul de la droga y su pretensión de pureza del 99%, ya que cualquier color es signo de adulteración.

'Mad Men' y el tabaquismo

Inspirada en el Nueva York de los años 60, esta serie cuenta con una presencia importante del tabaco y de las empresas tabaqueras. La trama se centra en el trabajo de las agencias publicitarias de la época y en los cambios sociales que se presenciaron en los Estados Unidos hasta 1970, entre ellos, caída en picado del consumo de cigarrillos. Mad Men presenta tres momentos clave con relación al tabaco: el primero, cuando la agencia ignora toda preocupación sobre el tabaco y lo publicita para conseguir beneficios; el segundo, al descubrir las consecuencias negativas que produce; y el tercero, cuando el cáncer de pulmón afecta a uno de los personajes. También muestra de forma fidedigna los efectos derivados de su consumo con la tos persistente de los personajes o la coronaria de uno de los protagonistas.

'The Walking Dead' y el imaginario de la epidemia

Infectados en una escena de 'The Walking Dead'
Infectados en una escena de 'The Walking Dead'

En esta ocasión, los colaboradores Josep M. Comelles y Enrique Perdiguero Gil han querido hacer un recorrido histórico por los imaginarios de los muertos vivientes y su relación con las epidemias. Entre los miedos más representados en televisión, citan los brotes epidémicos clásicos a partir de un vector humano, los brotes de fiebre hemorrágica de origen viral y la amenaza de las armas biológicas. El libro sitúa a esta serie en un escenario que combina varios de esos miedos. "No es un azar que The Walking Dead parta de una novela gráfica en las que la infección viral es la causa mayor del apocalipsis, en un contexto en que la amenaza de la guerra biológica, generada tras el 11-S, alimentó los temores populares", afirman los autores. La infección propagada en la serie presenta "una naturaleza más viral que bacteriana, lo que significa que los muertos no son resucitados, sino transformados".

'Angels in America', 'The Normal Heart' y 'Positius': el VIH y el sida

Cada una de las series está situada en un momento histórico que determina la percepción social de la enfermedad. Mientras que en The Normal Heart se califica al sida como el "cáncer gay" por la creencia popular de que solo se contagiaba entre homosexuales, en Angels in America ya existe más información sobre las vías de transmisión, aunque está igual de estigmatizada. En el caso de Positius, el virus de la inmunodeficiencia humana (VIH) se establece como eje central de la trama, luchando para derribar los estereotipos y alejar prejuicios sobre las personas que lo sufren.

Ninguna de las series profundiza en el tratamiento médico de la infección. Sin embargo, los síntomas se muestran de forma explícita en Angels in America. Prior Walter, uno de los protagonistas enumera los efectos le produce la enfermedad: lesiones por sarcoma de Kaposi, presencia de proteína en la orina, diarrea y heces con sangre. Aina Clotet y Marc Clotet, quienes han escrito el texto, afirman que en las tres series "se repiten los mismos conceptos: desinformación, falta de prevención, estigmatización y escasez de recursos por parte de la Administración para luchar contra la enfermedad".

'Nip/Tuck', 'Anatomía de Grey' y la cirugía plástica

"La cirugía plástica, estética y reparadora es la especialidad médico-quirúrgica que se ocupa de la corrección de todo proceso congénito, adquirido, tumoral, o simplemente involutivo, que requiera reparación o reposición, o que afecte a la forma o la función corporal". Esta es la definición que María del Mar Vaquero, experta en cirugía plástica y autora del capítulo, propone para definir su especialidad. La doctora opina que la representación de su profesión cae en clichés y se centra en el lado más frívolo, intentando acercarla a la realidad con el uso de imágenes intraoperatorias.

"Un cirujano plástico puede ocuparse de reparar malformaciones, tratar quirúrgicamente a los quemados, reconstruir cualquier defecto anatómico, trasplantar miembros y rostros, y hacer cirugía estética, entre otros", relata la experta.

'Masters of Sex' y la sexología 

El doctor Masters y su ayudante Virginia Johnson.
El doctor Masters y su ayudante Virginia Johnson.

Basada en dos personajes reales, esta serie está ambientada en la América de los años 50 y 60 y la necesidad de su protagonista, William H. Masters, de sacar la sexualidad femenina a la luz. El doctor Masters y su secretaria, Virginia Johnson, revolucionaron la sexología con sus estudios sobre las relaciones íntimas, la terapia y las disfunciones sexuales. Definieron las fases de la respuesta sexual humana (deseo, excitación, meseta, orgasmo y resolución), sus aportaciones a la terapia sexual siguen siendo eficaces a día de hoy y determinaron que las dificultades en el sexo son fruto de la relación de pareja y no de una de las partes. Los profesionales dejaron los prejuicios a un lado para ayudar a miles de personas con sus polémicas investigaciones.

'CSI' y la medicina forense

Crime Scene Investigation (CSI) es una serie estadounidense inspirada en las labores de un equipo de forenses, que investiga escenas de crímenes y trata de resolver el misterio del asesinato. Pruebas de balística, detección de huellas dactilares, análisis de ADN y otros métodos tecnológicamente avanzados de los que se obtienen resultados casi de inmediato restan verosimilitud a la historia. Lo más común, dicen los cuatro autores de este fragmento, es encontrarse con restricciones de utillaje, que algunas técnicas no puedan aplicarse o que tarden años en analizarse. "La serie refuerza la percepción de que los criminales siempre dejan suficientes pistas para permitir la resolución del crimen, pero hay situaciones en las que simplemente no hay suficientes pruebas para resolverlo", cuentan.

'Homeland' y el mundo de las emociones

La exposición continuada a situaciones de riesgo puede alterar la mente de las personas y sus estados emocionales. Es el caso de la protagonista, Carrie Mathison, un agente de la CIA que intenta resolver conflictos internacionales y combate el terrorismo junto con su equipo. Al igual que su padre, Carrie sufre un trastorno de bipolaridad que, en muchas ocasiones, afectan a su vida privada y a su trabajo.

El trastorno bipolar afecta a la vida de la protagonista

La bipolaridad es un trastorno psicopatológico grave que afecta al estado de ánimo y se caracteriza por alteraciones del humor que varían desde la euforia hasta la depresión. El personaje principal ejemplifica estas fluctuaciones en escenas donde se expone a situaciones de riesgo por seguir sus impulsos o cuando se aísla del mundo e intenta suicidarse. Esta enfermedad mental requiere tratamiento psicológico y farmacológico, pero solo el segundo se aborda en la serie. 

'Olive Kitteridge' y la depresión

Siguiendo el hilo de las enfermedades mentales, Olive Kitteridge presenta la depresión y cómo varias generaciones de la sociedad estadounidense la han afrontado. "Lo que mejor describe al típico paciente depresivo es la incapacidad por ver el lado positivo de las cosas y tener la certeza de que nada puede mejorar en el futuro", explica el autor, Oriol Estrada. Este síndrome se compone de un conjunto de síntomas relacionados con la capacidad afectiva del individuo.

La protagonista de 'Olive Kitteridge'.
La protagonista de 'Olive Kitteridge'.

Existen dos perfiles de persona depresiva en la serie. Olive trata la enfermedad como un rasgo de su personalidad, ya que no le supone ningún problema, y tampoco se ha tratado nunca farmacológicamente. Por el contrario, Rachel es incapaz de disfrutar nada, pasando los días durmiendo en el sofá. Aunque los últimos rasgos son los más conocidos popularmente, solo son parte de un problema mucho más complejo.

'True Detective' y la atracción del mal

El argumento de esta serie gira en torno a la caza de un asesino en serie presentado como un psicópata sádico, perverso, antisocial y de extraña personalidad. Los dos policías protagonistas investigan los asesinatos del condado de Luisiana que siempre presentan las mismas características: comportamientos premeditados, el uso del engaño, el cuidado en la selección de las víctimas y la huella del criminal en la escena del crimen. La serie aporta una visión del mal concebido como una expresión de venganza, producto de un grave trastorno de la personalidad en el que no existe la noción de límite.

De forma paralela, se describe la figura de la víctima expuesta a un acontecimiento traumático. "Una situación progresiva de estrés, como la de enfrentarse a una serie de crímenes rituales en los que se ha maltratado y dado muerte a criaturas, puede afectar el equilibrio mental y emocional de un sujeto normal", cuentan los autores del fragmento. 

'Polseres vermelles' y el cáncer

La serie trata bien las enfermedades, pero se deben evitar algunos estereotipos

Dos tipos de cáncer, estado comatoso, afección cardíaca, síndrome de Asperger y anorexia nerviosa. Estos son los diagnósticos de los seis protagonistas adolescentes que se reúnen en las salas de pediatría del hospital donde están ingresados. El escritor, Pere Gascón, opina que el tratamiento al que se someten los jóvenes es bastante correcto, desde el punto de vista médico. La serie maneja con especial sensibilidad las historias tan delicadas que ofrece, aunque en ocasiones cae en estereotipos, por ejemplo, con los vómitos y las náuseas provocadas por la quimioterapia. "La historia ofrece un componente educativo extraordinario a la hora de inculcar valores a los niños y adolescentes", dice el autor.

Mas adelante profundizaremos en cada una de estas series, veremos aspectos de ciencia y entretenimiento, premios y castigos a cada una de estas tramas... Sigue al pendiente.

miércoles, 21 de abril de 2021

The Brain's Internal Timer

Have you ever been in this situation? You stop at a red light and wait patiently for it to change to green. As time goes on, you start to think that the light has been red for an unusually long period of time. You look around at other drivers, wondering if they have the same impression, Finally, you decide that the light is malfunctioning and cautiously proceed through the intersection even though the light is still red. What happened?

Maybe you know about your brain's circadian clock, the one that keeps your sleep/wake cycles in tune with the earth's day/night cycle. But did you know there are actually several kinds of clocks in the brain? one of them is an internal timer, much like the wind-up or digital device in your kitchen that you use to remind yourself to take a pizza out of the oven before it burns. this timer is the neurological mechanism that gives your higer brain centers information such as "the light has been red too long," so that you can decide what, if any, action to take.

How the Timer Switches On and Off
The brain's interval timer consists of a network of neurons in the cerebral cortex that fire randomly and independently until something gets their attention (Wright, 2002). When an attention-getting stimulus that has time characteristics (e.g., a traffic light) occurs, the substantia nigra sends out a pulse of dopamine that signals these neurons to fire simultaneously. This simultaneous firing becomes a neurological marker for the beginning of the event. When the event ends, the substantia nigra does the same thing, creating a marker for the end of the event. in some cases, the brain's timer compares its measurements to standards stored in your memory. This is what happens when you are sitting at the traffic light and have the impression that the light has been red too long.

When you concentrate deeply, as happens when you are absorbed in a movie, the timer turns itself off. You find yourself wondering were the time went when you come out of the concentration state. The timer also switches off when you are in an emergency situation or when you are experiencing deep emotions. By contrast, when you are bored, your brain's interval timer alerts you to every passing second, and time seems to creep by.

Accuracy of the Brain's Timer
How accurate is the brain's interval timer? Here's a prime illustration. Your alarm goes off, and you look at the clock. You decide to allow yourself to sleep 10 more minutes. You think of resetting the alarm but decide not because, "I'll wake up," you assure yourself. Remarkably, you wake up again, look at the clock, and note that you have slept for about 10 minutes, just as you planned. but on other occasions, you wake up to find that you have slept for 2 hours rather than 10 minutes. Thus, you have probably learned by experienced that sometimes the brain's timer works well, but at others it fails miserably.

Some of the timer's errors appear to be wired-in (Wright, 2002). one such inherent error is its tendency to underestimate time. Limitations on how many tasks our brains can handle at one time also contribute to the unreliability of the brain's timer. In one study, experimental group participants were instructed to read aloud for a fixed period of time (tracy et al., 1998). Control group subjects did nothing during the period. When the time expired, participants in both groups were asked to estimate how long the interval had been. Experimental group participants gave estimates that were more variable and, on average, much less accurate than those in the control group.

As noted, the substantia nigra and the neurotransmitter dopamine are critical to the operation of the brain's timer. thus, anything that affects either the substantia nigra or dopamine also affects the timer. For example, you may know that Parkinson's disease is associated with dysfunction in the substantia nigra. predictably, researchers have found that individuals who suffer from this condition perform more poorly on tasks involving time estimation than people who don't have the disease (Wright, 2002). Similarly, individuals with schizophrenia, a psychiatric disorder in which dopamine function is impaired, also have difficulty estimating time intervals (Davalos, Kisley, & Freedman, 2005).

Distortions of time perception are also common among people who use drugs, because, drugs affect the brain's dopamine system. Most drugs give users a sense of expanded time, one minute may seem like an hour (bauer, 2001; Lieving et al., 2006). In one study, when researchers instructed participants to wait for a brief period of time (e.g. 5 seconds) before pressing a lever, marijuana users typically pressed the lever before the specified number of seconds had elapsed, whereas non users were able to accurately estimate short intervals under such conditions (McDonald, Schleifer, Richards, & deWit, 2003).

The Brain's Timer in Every Day Life
Experiences that demonstrate the effects of learning on the brain's timer, such as the traffic light example, suggest that you can exploit the adaptability of the brain's timer to become a better test-taker. By taking practice tests and timing yourself, you can "teach" your brain's timer to more accurately estimate how long it will take you to complete exams of varying lenghts and types. As a result of this improved time-estimation ability, you will be able to make better judgements about pacing yourself during real exams.

However, if you want to spend a few more minutes in dreamland when you wake up on the morning of an exam, don't rely on the brain's timer to wake you up, even if you have practiced doing so. Think in the sleep cycles to understand why. Once you go back to sleep, your brain begins a new sleep cycle, one that will last 90 minutes or so if isn't interrupted. Note that Stage 1, the drowsiness phase, last only a few minutes. If your brain slips into the deeper sleep of Stage 2 before the internal timer wakes you up, you are likely to sleep through the exam. Thus, instead of relying on your brain's internal timer, turn to your alarm clock, one of the many devices humans have invented to compensate for the inaccuracies of our built-in neurological timers.

El reloj interno del cerebro

¿Alguna vez has estado en esta situación? Te detienes en un semáforo en rojo y esperas pacientemente a que cambie a verde. Conforme pasa el tiempo, empiezas a pensar que la luz roja ha estado así por un período de tiempo inusualmente largo. Miras a tu alrededor a los otros conductores, preguntándote si tienen la misma impresión. Finalmente, decides que la luz está funcionando mal y con precaución procedes a través de la intersección a pesar de que la luz sigue en rojo. ¿Qué pasó?

Tal vez sabes sobre el reloj circadiano de tu cerebro, el que mantiene tus etapas de sueño/vigilia en sintonía con los ciclos de día/noche del planeta. Pero ¿sabías que en realidad hay varios tipos de relojes en el cerebro? Uno de ellos es un temporizador interno, igual que el dispositivo de cuerda o digital en tu cocina que utilizas para recordar sacar la pizza del horno antes de que se queme. Este temporizador es el mecanismo neurológico que da a tus centros de información del cerebro datos como "la luz roja ha estado así demasiado tiempo", de modo que puedes decidir que acción a tomar.

Cómo funciona el encendido y apagado del temporizador
El temporizador de intervalo de cerebro consiste en una red de neuronas en la corteza cerebral que funcionan al azar y de forma independiente hasta que algo llama su atención (Wright, 2002). Cuando un estímulo que tiene las características de tiempo (por ejemplo, un semáforo) se produce, la sustancia negra envía una señal de dopamina que indica que estas neuronas funcionen al mismo tiempo. Este disparo simultáneo se convierte en un marcador neurológico para el comienzo del evento. Cuando termina el evento, la sustancia negra hace lo mismo, creando un marcador para el final del evento. En algunos casos, el temporizador del cerebro compara sus mediciones con las almacenadas en tu memoria. Esto es lo que sucede cuando estás sentado en el cruce del semáforo y tienes la impresión de que la luz roja ha estado así por mucho tiempo.

Cuando te concentras profundamente, como sucede cuando te absorbes en una película, el temporizador se apaga solo. Después te encuentras preguntándote a donde fue el tiempo al salir del estado de concentración. El temporizador también se apaga cuando te encuentras en una situación de emergencia o cuando estás experimentando emociones profundas. Por el contrario, cuando estás aburrido, el temporizador de tu cerebro te avisa de cada segundo que pasa, y el tiempo parece alargarse.

La precisión del temporizador del cerebro
¿Qué tan exacto es el temporizador del cerebro? He aquí un ejemplo perfecto. Tu alarma se apaga, y te fijas en el reloj. Tú decides que te permite dormir 10 minutos más. Piensas en restablecer la alarma, pero decides no hacerlo porque "me despertaré", aseguras. Sorprendentemente, despiertas una vez más, miras el reloj, y te das cuenta que has dormido durante unos 10 minutos, tal como lo has planeado. Pero en otras ocasiones, despiertas para encontrar que has dormido durante 2 horas en lugar de 10 minutos. Por lo tanto, es probable que hayas aprendido por experiencia, que a veces el temporizador del cerebro funciona bien, pero otras fracasa miserablemente.

Algunos de los errores del temporizador parecen ser programados (Wright, 2002). Un error inherente es su tendencia a subestimar el tiempo. Las limitaciones que hay en cuántas tareas nuestros cerebros pueden manejar al mismo tiempo también contribuyen a la falta de fiabilidad de temporizador del cerebro. En un estudio, los participantes del grupo experimental fueron instruidos para leer en voz alta por un período determinado de tiempo (Tracy et al., 1998). Los sujetos del grupo control no hicieron nada durante el período. Cuando el tiempo expiro, a los participantes en ambos grupos se les pidió estimar el tiempo que el intervalo había durado. Los participantes del grupo experimental dieron estimaciones que eran más variadas y en promedio, mucho menos precisas que los del grupo de control.

Como se ha señalado, la sustancia negra y el neurotransmisor dopamina son fundamentales para el funcionamiento del temporizador del cerebro. por lo tanto, cualquier cosa que afecte a la sustancia negra o la dopamina también afecta al temporizador. Por ejemplo, quizás sabes que la enfermedad de Parkinson se asocia con una disfunción en la sustancia negra. Como es de esperar, los investigadores han encontrado que las personas que sufren de esta condición tienen un rendimiento muy pobre en tareas que implican la estimación del tiempo a diferencia de las personas que no tienen la enfermedad (Wright, 2002). Del mismo modo, individuos con esquizofrenia, un trastorno psiquiátrico en el que se ve afectada la función de la dopamina, también tienen dificultades para la estimación de los intervalos de tiempo (Dávalos, Kisley, y Freedman, 2005).

Las distorsiones de la percepción del tiempo también son comunes entre las personas que consumen drogas, porque las drogas afectan el sistema de dopamina del cerebro. La mayoría de las drogas dan a los usuarios una sensación de tiempo expandido, un minuto puede parecer una hora (Bauer, 2001; Lieving et al, 2006.). En un estudio, cuando los investigadores instruyeron a los participantes que esperaran por un breve período de tiempo (por ejemplo, 5 segundos) antes de pulsar una palanca, los usuarios de marihuana típicamente presionaron la palanca antes de que el número de segundos hubieran transcurrido, mientras que los que no usaban marihuana fueron capaces de estimar con precisión los cortos intervalos en estas condiciones (McDonald, Schleifer, Richards, y deWit, 2003).

El temporizador del cerebro en el vivir diario
Las experiencias que demuestran los efectos del aprendizaje en el temporizador del cerebro, como el ejemplo del semáforo, sugieren que se puede explotar la capacidad de adaptación de temporizador del cerebro para convertirse en un mejor "tomador de exámenes". Al tomar exámenes de práctica y medir el tiempo tu mismo, puedes "enseñar" al temporizador de tu cerebro a estimar con mayor precisión cuánto tiempo te tomará completar los exámenes variando las longitudes y tipos. Como resultado de esta mejora de la capacidad de estimación del tiempo, serás capaz de hacer un mejor juicio sobre el ritmo mismo del tiempo durante los exámenes reales.

Sin embargo, si quieres pasar unos minutos más en la tierra de los sueños cuando te despiertas en la mañana de un examen, no te bases en el temporizador del cerebro para que te despierte, incluso si has practicado hacerlo. Piensa en los ciclos de sueño para entender por qué. Una vez que vuelves a dormir, tu cerebro comienza un ciclo de sueño nuevo, que tendrá una duración de 90 minutos más o menos, si no se interrumpe. Ten en cuenta que la Etapa 1, la fase de somnolencia, sólo dura unos pocos minutos. Si tu cerebro se desliza hacia el sueño más profundo de la Etapa 2 antes de que el temporizador interno te despierte, es probable que te duermas durante el examen. Así, en lugar de depender de reloj interno de tu cerebro, dale una oportunidad a tu reloj de alarma, uno de los muchos dispositivos que han inventado los seres humanos para compensar las imprecisiones de los temporizadores neurológicos que tenemos incorporados.

martes, 20 de abril de 2021

Ecosistemas (VI) Selvas Húmedas

Nombres
Selva alta perennifolia o bosque tropical perennifolio. En algunos casos se llega a incluir la selva baja perennifolia como parte de estos ecosistemas. Las selvas se clasifican en altas (de más de 30 metros), medianas (entre 15 y 30 m), o bajas (menos de 15 m) y de acuerdo a la caída de sus hojas se consideran perennifolias (menos del 25% de las especies pierden sus hojas), subperennifolias (25 a 50% de las especies pierden las hojas), subcaducifolias (50 a 75% de las especies pierden las hojas) o caducifolias (más del 75% de las especies pierden sus hojas).

Descripción
Son las comunidades vegetales más exuberantes del país, están formadas por árboles de hasta 30 m o más de alto, de muy diversas especies y que conservan su follaje todo el año. Además abundan las lianas, epífitas y palmas. Algunos árboles tienen troncos rectos con raíces tubulares con contrafuertes. La mayoría de los árboles tienen hojas grandes y duras. Se distribuyen en climas cálidos y húmedos. Son ecosistemas muy complejos con alta variación de especies de un lugar a otro.

Distribución
Originalmente ocupaban una extensión de cerca del 9.2% de la República Mexicana que se ha reducido a 4.7% (91, 566 km²). En México se distribuye casi exclusivamente en la vertiente del Atlántico, desde el sur de San Luis Potosí a lo largo de Veracruz hasta Tabasco y en el sur de la Península de Yucatán. Además se encuentra en una angosta franja de la vertiente pacífica de la Sierra Madre de Chiapas, así como áreas de menor tamaño en las faldas bajas de la Sierra Madre del Sur de Oaxaca y Guerrero, por lo general en terrenos por debajo de los 1,200 metros sobre el nivel del mar.


Áreas naturales protegidas
Clima
Se distribuye en regiones con lluvia abundante todo el año y temperaturas cálidas por lo que las plantas conservan su follaje. La precipitación promedio es superior a 2,000 mm anuales y la temperatura, siempre mayor a 18°C con poca variación (de 5 a 7 °C). La mayor parte de las selvas húmedas crecen sobre rocas calizas que forman karst por lo que el agua escurre por grietas directamente al subsuelo y los ríos superficiales son muy escasos.

Flora y fauna


Son los ecosistemas con mayor riqueza de especies. El 99% de sus especies se originaron en el sur del Continente Americano y tienen una distribución amplia.

Las selvas húmedas están dominadas por árboles y palmas de gran cantidad de especies que crecen a diferentes alturas. Las de mayor altura que integran el dosel superan los 30 m de alto, algunas de las más conocidas son caoba (Swietenia macrophylla), ceiba (Ceiba pentandra), cedro rojo (Cedrela odorata), flor de corazón (Talauma mexicana), guapaque (Dialium guianense), jobo (Spondias mombin), molinillo (Quararibea funebris), matapalo (Ficus spp.), mamey zapote (Pouteria sapota), palo de aguacate (Nectandra sinuata), palo mulato (Bursera simaruba), ramón (Brosimum alicastrum), sombrerete (Terminalia amazonia), zapote cabello (Licania platypus) y zapote (Manilkara zapota), el zopo (Guatteria anómala), entre muchas otras.

Sobre ellas se desarrollan numerosas orquídeas, helechos, bromelias, musgos y líquenes. Otros árboles de menor talla que crecen por debajo de los grandes son cacao (Theobroma cacao), guanábana (Annona muricata), rosita de cacao (Quararibea funebris) y palo de hule (Castilla elastica). En los límites de la selva y las orillas de caminos, crecen el chancarro (Cecropia obtusifolia), el corcho (Ochroma pyramidale) y el jonote (Heliocarpus appendiculatus).

Al interior de la selva, la enorme masa de ramas y hojas constituida por el conjunto de árboles mantiene sombreado y húmedo el nivel del suelo. Pocas especies están adaptadas a la sombra, las más comunes son las palmas tepejilote (Chamaedorea tepejilote) y chocho (Astrocaryum mexicanum), ramón colorado (Trophis racemosa), flor del beso (Psychotria elata), platanillo (Heliconia bihai), y una pariente de las nochebuenas (Dalechampia spat), además de varios helechos y algunas gramíneas de hojas anchas.

La selva es el hogar y refugio de gran cantidad de mamíferos, algunos de ellos de hábitos arborícolas como mono araña (Ateles geoffrogyi) y mono aullador (Alouatta palliata), coatí (Nasua narica), hormiguero (Tamandua mexicana), martucha (Potos flavus), mico dorado (Ciclopes didactylus), mapache (Procyon lotor), y otros terrestres como venado temazate (Mazama americana) y venado cola blanca (Odocoileus virginianus), armadillo (Dasypus novemcinctus), jabalí (Pecari tajacu), musaraña (Cryptotis parva), nutria (Lontra longicaudis), tapir (Tapirus bairdii), tepescuintle (Agouti paca) y tlacuache dorado (Caluromys derbianus).

Entre las aves más vistosas destacan el águila solitaria (Harpyhaliaetus solitarius), guacamaya roja (Ara macao), hocofaisán (Crax rubra), pava cojolita (Penelope purpurascens), perico verde (Aratinga holochlora), tucán real (Ramphastos sulfuratus), tucán de collar (Pteroglossus torquatus) y zopilote rey (Sarcoramphus papa). También la habitan reptiles como tortuga casquito (Kinosternon scorpioides), tortuga jicotea (Trachemys scripta), iguana (Iguana iguana), boa (Boa constrictor), víbora mano de piedra (Atropoides nummifer), cascabel (Crotalus durissus) y varias especies de ranas, sapos y salamandras. En los limites con otros ecosistemas vive el cocodrilo de río (Crocodylus acutus).

Además de mamíferos, aves y reptiles, en las selvas húmedas viven una gran diversidad de anfibios, de insectos, particularmente escarabajos, hormigas, mariposas, abejas y otros invertebrados.

Servicios ambientales
Las selvas han sido tradicionalmente fuente de maderas preciosas, leña y diversidad plantas y animales para la subsistencia de comunidades rurales e indígenas. Además son sustento de los procesos de funcionamiento de los ecosistemas incluyendo ciclo de nutrientes y agua, retención y formación de suelos, hábitat de biodiversidad, regulación del clima, erosión y eventos extremos, mantenimiento de la biodiversidad. También desempeñan un papel importante en la regulación de polinizadores, plagas y vectores de enfermedades. Así mismo, la producción de miel depende de múltiples especies de abejas nativas, europeas y africanizadas que visitan más de 100 especies de plantas de las selvas húmedas.

Impactos y amenazas
Los principales impactos directos son el cambio de uso de suelo para dedicarlo a agricultura o ganadería y el cambio climático que se prevé que ocasione condiciones más cálidas secas lo cual ocasionaría la ampliación de ecosistemas secos afectando a los húmedos. Otras amenaza más difícil de cuantificar pero evidente es la extracción desmedida de flora y fauna para tráfico ilegal lo cual afecta la capacidad del ecosistema para mantener su funcionamiento y sus servicios ambientales.

Estado de conservación
De los 255,000 km2 que se estima había originalmente en México, hubo una gran destrucción de este ecosistema durante la década de los 70´s y para 2002 las comunidades primarias se redujeron a 44,000 km2. Los cambios más drásticos ocurrieron en Veracruz, Tabasco, la sierra del sur de Chiapas y la parte norte del estado de Yucatán donde casi la totalidad de la vegetación de selvas húmedas se eliminó para la cría de ganado. Sin embargo también ha habido regeneración ya que cerca de 5,900 km2 anteriormente dedicados a agricultura o ganadería, para 2002 aparecían cubiertas de vegetación secundaria y unos 1,030 km2 incluso tenían comunidades primarias.

La biotecnología: Clave en la medicina en el futuro

Cada ser humano, comenzando por uno mismo, es una secuencia de ADN, que es la molécula que almacena toda la información genética que conforma a un ser vivo y está “escrita” con una combinación de cuatro moléculas que se representan con las letras: G, A, T, C. Cada uno de nosotros está configurado con 3.200 millones de estas letras.

Pues bien, el orden en el que se disponen estos cuatro elementos básicos forma los diferentes genes y cada gen contiene las instrucciones necesarias para formar una proteína específica. Los genes de una célula específica pueden estar activos o inactivos, dependiendo de la función y las necesidades de dicha célula. Una vez que se activa un gen, la información que contiene se utiliza para sintetizar o expresar la proteína a la cual codifica. Muchas enfermedades se deben a genes activados o desactivados incorrectamente.

Convencidos de que la cura a las enfermedades se encuentra dentro de cada uno de nosotros, los fundadores de la biotecnológica Amgen aprovecharon este conocimiento de la biología molecular para diferenciarse de otras compañías farmacéuticas. Decidieron, en un primer momento, centrar sus esfuerzos en analizar las complejidades de las enfermedades y comprender mejor su origen para, posteriormente, descubrir terapias innovadoras que pudieran mejorar la vida de los pacientes. Todo ello gracias a un uso innovador de la biotecnología.

En la actualidad, Amgen está a la vanguardia de los tratamientos biológicos más punteros. Con una ciencia de máximo nivel y una tecnología de última generación, aprovecha el enorme potencial de la biología molecular y la genética humana avanzada para estudiar miles de millones de compuestos biológicos, con el objetivo de descubrir terapias que están cambiando el curso de algunas de las enfermedades más graves o dan respuesta a necesidades de tratamiento no cubiertas en áreas como la oncología, la hematología, la cardiología, la nefrología, las enfermedades cardiovasculares, las inflamatorias y el metabolismo óseo.


Los fármacos biológicos
El 30 % de los fármacos de nuestro sistema sanitario ya son biológicos, y a pesar de que algunos de ellos, como la insulina y algunas vacunas, se utilizan desde hace varias décadas, son todavía grandes desconocidos para la población general. Los medicamentos biológicos son moléculas similares o idénticas a las proteínas y otras sustancias complejas de las que depende nuestro cuerpo para mantenerse sano. Se producen en líneas celulares vivas cultivadas en biorreactores y adquieren la modalidad de proteínas recombinantes terapéuticas, anticuerpos monoclonales y proteínas de fusión, entre otras modalidades.

Los fármacos biológicos son demasiado grandes y complejos para elaborarse por métodos exclusivamente químicos. En concreto, son de 200 a 1000 veces el tamaño de un medicamento de síntesis química (como comprimidos o cápsulas) y altamente sensibles. Esto hace que sus procesos de caracterización y fabricación sean complejos. Además, deben inyectarse o infundirse en el organismo para evitar que su compleja estructura se degrade durante la digestión, lo que ocurriría si se administraran por vía oral.

Aplicando el poder de las ciencias ómicas a la I + D
En las últimas décadas, los avances tecnológicos han transformado también la investigación científica mediante el estudio a gran escala de muchos genes, proteínas y metabolitos, permitiendo la creación de la genómica (ciencia que estudia el genoma o ADN), la proteómica (encargada de estudiar las proteínas presentes en una muestra), la metabolómica (tecnología que determina los cambios globales en la concentración de los metabolitos presentes en un fluido, tejido u organismo en respuesta a una variación genética, a un estímulo fisiológico o patológico), la transcriptómica (ciencia que estudia la expresión de los transcritos que provienen de diferentes genes) y la epigenómica (conjunto de procesos por medio de los cuales se regula la transcripción de los genes sin afectar la secuencia del ADN). Cada una de estas ciencias ómicas ha ayudado a un mejor entendimiento del origen de ciertas enfermedades.

En este contexto, Amgen lleva años aplicando las ciencias ómicas a su I+D. En su esfuerzo por transformar la forma en que se descubren y desarrollan los medicamentos, sus científicos han descubierto factores genéticos esenciales que subyacen a docenas de enfermedades cardiovasculares y a diversos tipos de cáncer, gracias a la contribución de su subsidiaria deCODE Genetics, líder mundial en investigación genética, que publicó en 2019 el mapa más preciso del genoma humano.

Amgen utiliza la experiencia única en genética humana de deCODE combinada con su creciente conocimiento en transcriptómica y proteómica de la población para encontrar vínculos significativos entre estos dos conjuntos de datos. El propósito de comprender la genética de la enfermedad es utilizar toda esa información para crear nuevos métodos de diagnóstico, tratamiento y prevención de la enfermedad.

De hecho, estas ciencias y tecnologías ómicas están facilitando a los investigadores un mejor entendimiento sobre la causa de ciertas enfermedades. “Hay suficiente información en bruto en un solo genoma humano para llenar una pequeña biblioteca. Los datos que fluyen de varias ramas de la ómica son como píxeles que se pueden juntar para construir una imagen más nítida de cómo la enfermedad se arraiga y se desarrolla” comenta Fina Lladós, directora general de Amgen para España y Portugal.

Estas tecnologías tienen el potencial de ofrecer nuevos biomarcadores para el diagnóstico más temprano de algunas enfermedades y facilita que los ensayos clínicos sean más rápidos y exitosos, al reducir drásticamente su tamaño y duración. Todo ello, está posibilitando que los medicamentos sean aprobados y lleguen mucho antes a los pacientes que los necesitan. Además, con la genética y otros datos humanos, será posible predecir cómo va a evolucionar la enfermedad de un paciente y mejorará la capacidad de prevenir enfermedades antes de que se vuelvan más graves.

Así, las ciencias ómicas van a permitir a Amgen aproximarse a una medicina cada vez más dirigida, acorde a la información genética y las características individuales de cada paciente. “Estamos convencidos de que los próximos avances científicos tendrán lugar en el área de las ciencias biológicas mediante el estudio de la genética humana, que ya están demostrando su capacidad para resolver los desafíos más importantes de la humanidad. La genética sigue siendo una de las herramientas más poderosas que podemos aplicar para comprender cómo funciona la naturaleza”, apunta la directora general de Amgen para España y Portugal.

Un cambio radical en el diseño de fármacos
El paradigma que ha gobernado el descubrimiento de fármacos durante las últimas décadas está dando paso a una nueva era de innovación marcada por la aparición de la ingeniería genética, piedra angular de la biotecnología moderna.

En el campo de la oncología, por ejemplo, la epigenómica es probablemente una de las ciencias ómicas que está jugando un papel más relevante, debido a la gran cantidad de alteraciones genéticas que presentan los tumores. Los investigadores de Amgen han logrado descubrir un inhibidor efectivo de un subtipo de mutación del gen KRAS, presente en uno de cada ocho nuevos diagnósticos de cáncer de pulmón de células no pequeñas (CPCNP), un tipo de cáncer de pulmón que representa hasta el 85% de los casos, cuyo descubrimiento podría suponer nuevas opciones de tratamiento específicas para este tipo de tumor.

Además, la ingeniería genética permite a los científicos de Amgen fabricar moléculas complejas, que serían imposibles de obtener a través de la síntesis química. Mientras los primeros fármacos biotecnológicos, eran versiones modificadas de proteínas humanas, hoy en día ya se pueden diseñar estructuras moleculares complejas gracias al estudio de la maquinaria molecular de las células y al uso de tecnologías sofisticadas.

Un área de investigación en donde se están logrando innovaciones sin precedentes es la inmunooncología, que aprovecha específicamente el poder de las células T, cruciales para el sistema inmune. Amgen investiga desde hace años nuevas vías para combatir el cáncer mediante la inmunoterapia, una nueva clase de terapias biológicas orientadas a aumentar la capacidad del sistema inmunitario para detectar y destruir las células cancerígenas. Es el caso de la innovadora plataforma de tecnología desarrollada por Amgen (BiTE®), un tipo de inmunoterapia que puede ayudar al sistema inmunológico a detectar y atacar solo las células tumorales.


La respuesta de Amgen a la COVID-19
En abril de este año, tras el inicio de la pandemia, deCODE Genetics, subsidiaria de Amgen, decidió utilizar sus capacidades de secuenciación de ADN para abordar la pandemia rastreando la propagación del coronavirus mediante el estudio de mutaciones genéticas en SARS-CoV-2 y midiendo la durabilidad de los anticuerpos humanos contra el virus.

El objetivo del estudio era obtener un mapa completo de la epidemiología molecular de la COVID-19 en Islandia, sede de esta compañía, para poder proporcionar datos científicos a todo el mundo, que ayudasen a las autoridades sanitarias a tomar las medidas necesarias para frenar la propagación de la enfermedad. Se pretendía ofrecer una visión, lo más comprensiva posible, sobre cómo se propaga el virus entre la población y cómo las medidas de contención como el diagnóstico temprano y masivo, el seguimiento de los casos o el aislamiento podían ayudar a frenar la enfermedad. Así, los resultados confirmaron la preocupación del efecto que tienen las personas asintomáticas en la propagación del virus.


La compañía
Amgen es la mayor compañía independiente de biotecnología farmacéutica a nivel mundial. Con sede en Thousand Oaks, California (EEUU), nació en 1980 pocos años después de los descubrimientos que dieron lugar a la biotecnología moderna. Fue una de las primeras empresas en darse cuenta de la potencialidad de este nuevo campo y en descubrir y desarrollar tratamientos biológicos.

El trabajo de los más de 23.000 empleados de Amgen repartidos en más de 100 países ha hecho posible que más de 20 millones de pacientes mejoren su salud y su calidad de vida. En la actualidad, la compañía cuenta con más de 139 ensayos clínicos internacionales puestos en marcha, imprescindibles para convertir el medio centenar de moléculas en desarrollo en fármacos biológicos eficaces y seguros.

Amgen inició su actividad en España en 1990, con lo que este año está celebrando su 30 aniversario. Con sede en Barcelona, Amgen España es el quinto mercado mundial para la compañía y el tercero en Europa. Comercializa una docena de fármacos innovadores además de 3 biosimilares. La actividad en I+D en España es de las más importantes de la compañía a nivel mundial, con 44 ensayos clínicos en marcha en un amplio espectro de áreas terapéuticas, en colaboración con diversos centros sanitarios del país. La plantilla está formada por más de 340 empleados, de las que más del 60% son mujeres, porcentaje que se sitúa por encima de la media nacional. La directora general, Fina Lladós, es miembro de la iniciativa ‘Mujeres de la Sanidad’.