miércoles, 15 de marzo de 2017

Ecosistemas

El termino ecosistema fue introducido por el ecólogo inglés Arthur George Tansley en 1935, quien lo define como la unidad fundamental ecológica, constituida por la interrelación de una biocenosis y un biotopo. Es decir, un ecosistema está constituido por un medio físico (el biotopo, hábitat o ambiente), sus pobladores (la biocenosis o conjunto de seres vivos de distintas especies o población) y las interrelaciones entre ambos, todos ellos formando una unidad en equilibrio dinámico.

Comunidad y biocenosis La biocenosis, término originado en el año 1877, también es conocida como comunidad biótica o comunidad ecológica, es un conjunto de organismos de todas las especies coexistentes dentro de un espacio definido que se llama biotopo, el cual ofrece condiciones ambientales necesarias para la supervivencia de los organismos. La división dela biocenosis está dada por la fitocenosis, que son el conjunto de vegetales, por la zoocenosis, que es el conjunto de animales y finalmente por microbiocenosis, que son el conjunto de los microorganismos. Según Tansley, un ecosistema está conformado por la bionesis y su espacio, es decir el biotopo, por lo que es parte importante de la ecología.

En otras palabras, la biocenosis es una comunidad o un conjunto de poblaciones de distintas especies, las cuales habitan en una lugar geográfico determinado y están influenciados por factores físicos como lo son la luz, la humedad, la temperatura, etc.

Ninguna biocenosis es permanente. Mientras algunas sufren cambios bruscos, otras siguen iguales durante cientos de años. En toda comunidad existe una sucesión de comunidades, comenzando con la fase exploradora, luego la fase de maduración y finalmente la fase permanente que es conocida como clímax.

Los primeros cambios son las microsucesiones que conforman la sucesión principal. Las sucesiones son resultados de cambios en factores abióticos como la humedad, la temperatura, los movimientos orogénicos, los deshielos, entre otros, o bien son resultado de la llegada de organismos de tipo foráneo, los cuales originan competencias con los organismos del lugar y entre ellas se impone la más adaptada, por eso es que las sucesiones están tan relacionadas con la sucesión de especies. Si la comunidad es destruida por causas naturales o por acción del hombre, entonces el área donde estaban puede ser ocupada por otra comunidad, dando lugar a una sucesión secundaria. Un perfecto ejemplo de esto último es el caso:

Glaciar -> Lago -> Estanque -> Pantano -> Prado.

La biocenosis y las sucesiones son importantes para el hombre. Por ejemplo, cuando un campo es arado, y posteriormente se lo abandona, presentará una secuencia de vegetaciones sucesivas y junto a estas habrá especies animales diferentes para cada tipo de vegetal. En la biocenosis, cualquier cambio de índole física o biológica terminará afectando a las especies, poblaciones y comunidades de distinto grado.

El hábitat

En un sentido amplio, se denomina hábitat al medio físico o geográfico en que vive naturalmente un ser. Este término, muy utilizado en ecología, fue adoptado en geografía durante el Congreso de el Cairo de 1928. Pero al referirnos al medio vital y limitado en el que se desarrollan estos seres vivos, observando todas las condiciones fisicoquímicas del suelo, agua y atmósfera, necesarias para la vida de una biocenosis, es más adecuado denominarlo biotopo.


El biotopo 
Las condiciones ambientales se presentan de una manera determinada y en un lugar definido, constituyendo un biotopo o ambiente biológico. Ejemplo: la zona litoral se caracteriza por estar batida por el oleaje, por poseer buena iluminación y por sufrir grandes oscilaciones térmicas.

Tipos de biotopos.Se pueden señalar dos grandes biotopos: el acuático y el terrestre; en el primero se distinguen el ambiente marino y el de las aguas continentales; en el segundo, el ambiente de la superficie terrestre o epigeo y el subterráneo, o hipogeo.

Estos biotopos condicionan las formas de vida en ellos: los habitantes del biotopo acuático han de tener típicamente respiración cutánea o branquial, y su fecundación suele ser externa; los habitantes del biotopo terrestre han de respirar por tráqueas o pulmones, y su fecundación ha de ser interna.

En el mar se pueden distinguir tres regiones biológicas: la región litoral, la región pelágica y la abisal. La región litoral está sometida al embate de las olas; por ello los organismos que viven en ella necesitan un fuerte caparazón que los proteja (erizos y estrellas de mar, moluscos y crustáceos) o han de permanecer adheridos a las rocas, como las lapas, las actinias y los cefalópodos; también hay organismos que viven en tubos fabricados por ellos, como los gusanos tubícolas, o bien fijos en las rocas por un pedúnculo. La región pelágica es tranquila y corresponde a la zona de alta mar; los organismos que viven en ella tienen esqueleto poco desarrollado y órganos para la flotación. La región abisal es la de los grandes fondos, caracterizada por la falta de luz, temperatura fría y gran quietud; sus habitantes deben, pues, alimentarse de los restos de vegetales y animales que moran en la superficie, aunque se han descubierto ecosistemas abisales de especiar riqueza.

En el medio terrestre los organismos han de contar con una organización adecuada para defenderse contra la sequedad y presentan formaciones esqueléticas que les dan cierta rigidez. Las plantas han de tener raíces para fijarse en el suelo; los animales deben poseer órganos locomotores adecuados para soportar el peso del cuerpo.

Dentro del medio terrestre hay otros biotopos concretos caracterizados por condiciones precisas, que determinan adaptaciones de las especies. De este modo se encuentran varios tipos de animales:
terrícolas, que viven sobre el suelo, con gran desarrollo de las patas para el salto (canguros) y la carrera (caballo)
acuícolas, que habitan las orillas de las aguas: las aves poseen membranas intergiditales para nadar, como los patos, o largas extremidades que les permiten caminar sobre el fondo, como las cigüeñas y flamencos; los mamíferos acuícolas, al igual que el castor, tienen un pelaje denso.
Los animales aerícolas que pasan gran parte de su vida en el aire, como los insectos, aves y murciélagos, y tienen alas para volar.
Los animales hipogeos que hacen vida subterránea y se caracterizan porque han de abrirse paso entre la tierra, ya por medio de patas anteriores en forma de pala, como los topos, ya alargando el cuerpo, que toma aspecto vermiforme (gusano).

En la flora terrestre, las condiciones ambientales producen tres tipos básicos de agrupación vegetal: el bosque, el matorral, caracterizado por las matas leñosas de porte bajo, y la pradera, constituida principalmente por gramíneas.

El nicho 
El nicho es el papel funcional que desempeña una especie dentro de una comunidad, es decir, cada uno de los lugares que pueden ser ocupados por individuos de especies equivalentes en la estructura de una biocenosis; técnicamente se puede decir que el nicho es la forma en que una especie busca o se ocupa de su subsistencia. Por ejemplo, determinadas especies de aves tangarás viven en bosques caducifolios; su nicho es, en gran parte, alimentarse de los insectos que puede encontrar bajo el follaje. Los organismos ocupan nichos distintos dentro de cada hábitat, los cuales dependen del nivel de estratificación de la comunidad; cuanto más estratificada sea ésta, en más nichos adicionales se subdividirá el hábitat.
Los autótrofos
Los autótrofos son los organismos productores, que realizan su función mediante la fijación de la energía luminosa, consumo de sustancias inorgánicas de estructura simple y la constitución de moléculas de estructura cada vez más complejas. Es decir, se trata de plantas verdes capaces de ejercer la fotosíntesis (transformación de sustancias inorgánicas en compuestos orgánicos por medio de la luz).

Los heterótrofos

Los heterótrofos son los consumidores; utilizan, reestructuran y consumen materiales complejos. Se trata de animales que se nutren de materiales previamente transformados, o de otros organismos animales.

Los descomponedores 
Los descomponedores (hongos y bacterias) son los encargados de descomponer en sustancias más simples, la materia protoplasmática de los productores y consumidores muertos.

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